El TC avala la orden de alejamiento aunque no la pida la víctima

El Tribunal Constitucional ha avalado que se pueda imponer una pena de orden de alejamiento a un maltratador, y ello pese a que la víctima de los abusos no la haya solicitado.

El Constitucional apuesta por la orden de alejamiento al maltratador aunque la víctima no lo solicite
El Constitucional apuesta por la orden de alejamiento al maltratador aunque la víctima no lo solicite

De esta forma, el TC rechaza la cuestión de inconstitucionalidad planteada por una sección de la Audiencia Provincial de Las Palmas, cuyos magistrados entendían que esa obligatoriedad conlleva una «flagrante indefensión», ya que se impone esa medida sin tan siquiera oír a la víctima, y, además, afecta al derecho a la intimidad.

Sin embargo, el TC rechaza esos argumentos al considerar que la imposición de esa medida de alejamiento forzoso tiene como objetivo proteger la vida, la integridad física, la libertad y el patrimonio de la persona afectada, así como evitar nuevas agresiones en un futuro. Por ello, el TC considera que los fines de esa medida son «legítimos» y buscan proteger derechos fundamentales, como el derecho a la vida, a la integridad física o a la libertad personal. Por ello, esa norma «sirve a la protección de fines constitucionales legítimos. Además, la amenaza de la imposición de esa medida «cumple también una función de prevención especial, particularmente por lo que respecta a la reiteración delictiva contra la propia víctima», incide al respecto el TC.

En esta línea, la resolución del Alto Tribunal incide en que esa medida «puede contribuir a influir en el comportamiento de sus destinatarios, disuadiéndoles de realizar en el futuro» conductas similares a las que han determinado la orden de alejamiento. Y, además, «cumple también una función de prevención especial, particularmente por lo que respecta a la reiteración delictiva contra la propia víctima».