El Gobierno toma el control del agua y resta poder a las confederaciones

La Razón
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MADRID- Hasta hoy, las nueve confederaciones hidrográficas que controlan las cuencas de los ríos españoles negociaban de tú a tú con el Ministerio de Agricultura, en concreto, con la Dirección General del Agua. Sin embargo, el equipo de Arias Cañete ha decidido poner coto a estas atribuciones. El Consejo de Ministros aprueba hoy un decreto por el que se nombrará a los próximos presidentes de cada una de estas confederaciones, que mantenían el rango de directores y que, a partir de ahora, serán reconocidos como subdirectores.

La búsqueda del ministro Arias de crear un Plan Hidrológico Nacional «más solidario» ha sido clave para que los futuros presidentes ahora bajen de rango. Con esta modificación, las confederaciones tendrán una dependencia mayor del director general, Juan Urbano.
Como explica Andrés del Campo, presidente de la Federación Nacional de Comunidades de Regantes de España (Fenacore), esta medida ayudará a homogeneizar los precios que paga el consumidor, ya que «éstos varían mucho entre cuencas». También se gestionarán con más eficacia los problemas que existen en la elaboración de los planes de cada demarcación que llevan un retraso de tres años por la conflictividad política que generan. En particular, las cuencas del Tajo, el Segura y el Júcar.