La Audiencia Nacional imputa a dos hermanos de Ruiz-Mateos en la presunta estafa de los pagarés

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha imputado a dos hermanos del fundador de Nueva Rumasa, Isidoro y Zoilo Ruiz-Mateos y Jiménez de Tejada, dentro de la causa abierta por la presunta estafa a los inversores de pagarés del holding de la abeja, según el dictado este lunes al que tuvo acceso Europa Press.

Ambos están citados a declarar ante el juez el próximo 4 de junio al figurar como administradores de la sociedad Zoilo Ruiz Mateos SL, que emitió letras de cambio y pagarés por valor de 5,66 millones de euros impagados.

Por su parte, Isidoro es también secretario de la mercantil holandesa Alinda Finance, que a su vez era matriz de Zoilo Ruiz-Mateos y de Clesa. El fundador de Nueva Rumasa tiene siete hermanos, todos ellos de avanzada edad y uno de ellos ya fallecido.

Por otro lado, Isidoro Ruiz-Mateos aparece vinculado a Senwosret SL, sociedad patrimonial de los propietarios de Nueva Rumasa, y propietaria del chalet situado en la calle Alondra,3, de Pozuelo de Alarcón (Madrid), donde vive con su familia y sobre el que recae un embargo dictado por el juez.

Esta propiedad inmobiliaria fue aportada a Senwosret en junio de 1994 por la mujer de Isidoro, María Dolores Albarracín, que adquirió así 1.500 participaciones de la sociedad, cuyo capital se dividía en 50 participaciones.

En octubre de 1999, Albarracín traspasó las participaciones a sus seis hijos y uno de ellos adquirió en febrero de 2000 las 50 participaciones de dos administradores de la sociedad, que habían nombrado los Ruiz-Mateos. De esta forma, los hermanos Ruiz-Mateos Albarracín se quedaron con todo el capital social.

La Fiscalía considera que en 1994 la propiedad inmobiliaria "fue situada bajo el velo de una sociedad del 'Grupo Nueva Rumasa' para facilitar la transmisión a sus hijos -lo que aparentemente tuvo lugar en 1999- y por otro lado para interponer una titularidad formal para evitar futuras ejecuciones".

Por otro lado, Ruz ha desestimado la petición formulada por el último director de Nueva Rumasa, Iván Losada, que solicitaba el archivo de su imputación dentro de la causa. Losada es colaborador del empresario Angel de Cabo, que adquirió la empresa a los Ruiz-Mateos en septiembre de 2011, a través de la sociedad Back in Business.