Valcárcel: «A nadie se le oculta que la agresión tiene un móvil político»

«Hay dejación de obligaciones por parte del delegado del Gobierno»

Valcárcel: «A nadie se le oculta que la agresión tiene un móvil político»
Valcárcel: «A nadie se le oculta que la agresión tiene un móvil político»

MADRID– ¿Le ha llamado alguien del PSOE para solidarizarse con usted durante todo el tiempo que ha durado la campaña de acoso a algunos cargos del Gobierno de Murcia?
–Tras la agresión a Pedro Alberto Cruz recibí las llamadas de Rubalcaba, Chaves, Javier Rojo y algunos militantes del PSOE me han escrito mostrando su repulsa por ese hecho y es algo que agradezco enormemente. Pero cuando se produjeron otras agresiones a militantes y a personas muy próximas a mí, nadie me llamó. Es como si lo anterior no tuviera importancia o fuera irrelevante para ellos.

–¿Entonces, en ese momento ni condenas ni apoyos?
–Creo que la condena ha sido explícita ahora, pero ha habido permisividad e incluso dejación de responsabilidades antes del momento álgido. Quienes tienen que garantizar la seguridad de la gente y de los políticos consideraron que estos eran hechos irrelevantes, que es lo mismo que no tomar medidas o animar de alguna manera a que la gente continúe en ese ambiente que precedió a la agresión.

– ¿Ve una responsabilidad política del PSOE en lo ocurrido?
–No. Hay una responsabilidad por parte del delegado del Gobierno en su dejación de obligaciones y de quienes realmente han venido construyendo ese clima.

–¿Quiénes son?
–No se puede decir que sean de una formación en concreto porque no sería justo. Sin embargo, a nadie se le oculta que esto ha tenido un móvil político, que es el resultado de una serie de factores que se suman, que van desde las manifestaciones a través de las redes sociales a la presencia de destacados militantes socialistas en las protestas donde se produjeron algaradas.

–¿Rubalcaba ha dado a entender que el consejero de Cultura se lo había buscado?

– Nunca. Rubalcaba me llamó para decirme que rechazaba de plano este episodio, para adelantarme que habría un plan de seguridad para el Gobierno de Murcia. Esto fue el domingo. El sábado por la tarde, tras conocer la agresión al consejero, yo había llamado al delegado del Gobierno para exigirle que pusiera en marcha un plan de seguridad.

–¿Se ha puesto ya en marcha ese plan?
–Hasta ayer (miércoles) no he tenido noticias de que todos los consejeros tengan escolta. Se habla de una contravigilancia, pero no de una escolta permanente.

–¿Usted o algún miembro de su Gobierno se han sentido amenazados?
–Aunque es un hecho que no tiene nada que ver con lo anterior, a la consejera de Economía y Hacienda, más de una persona, en su desesperación por la situación económica, la han amenazado.

–¿Se puede decir que Murcia es una región tranquila?
–Murcia es una región pacífica, que tiene una cultura de la tolerancia muy especial. Los acontecimientos de ahora son de unos pocos.

– ¿En qué consiste su plan de austeridad?
– Es algo que he practicado en los casi ya 16 años de gobierno aunque la crisis nos obligó a apretarnos más el cinturón. Consiste en la reducción de consejerías, de cargos públicos, desaparición de empresas públicas, fusión de agencias... además de congelar los salarios de los miembros del Gobierno y reducirlos un 10 por ciento y el del presidente un 15 por ciento.

– ¿Teme que lo que ha ocurrido en Murcia se extienda a otras comunidades?
– Espero que no. Si esto obedeciera, que dicen que puede ser, al plan de ajuste que ha hecho el Gobierno de la Región, también otras comunidades tendrán que hacer planes de ajuste problablemente más duros que los que ha hecho Murcia.

–¿Cree que es un adelanto de lo que le espera a Rajoy si gobierna?
–Creo que no, porque Rajoy es una persona de diálogo y lo ha demostrado en toda responsabilidad pública. Estoy convencido de que cuando se convoquen elecciones habrá un cambio de ambiente en España.

–¿Qué otras propuestas piensa llevar adelante?
– Espero que no sea preciso continuar con más recortes, sino todo lo contrario. Quiero sentarme con los sindicatos y dialogar sobre esta ley y su aplicación para que nos pongamos de acuerdo en su desarrollo.

–¿Como se arreglan los desajustes?
–Los recursos propios son infinitamente menores a los que aporta el Estado. En esta ocasión los recursos han descendido por efecto de la crisis y no llegan a nuestra comunidad, aunque sí llegan a otras. El problema es que no se reconoce que hemos aumentado la población en 450.000 murcianos y como son invisibles para Zapatero, no paga por ellos. De no ser así, tendríamos el problema resuelto. Además de no pagarlo, de pronto, nos quitan lo que nos corresponde por el sistema de financiación autonómica en un concepto de competencia. Por eso, no queda más remedio que endeudarse, pero aunque somos la cuarta comunidad que menos deuda tiene, tampoco te dejan y te obligan a aplicar unas medidas. Estas pasan por la eliminación del 60 por ciento del presupuesto de la televisión autónoma, la eliminación de entes y organismos autónomos y la ampliación de la jornada laboral de los empleados públicos de 35 a 37 horas.

–¿No haría falta recuperar competencias en algunas materias concretas como Educación?
–Las autonomías han hecho un buen papel en la reciente historia de España. Otra cosa distinta es que, por no cubrir necesariamente estas competencias, haya que devolverlas como ocurre en algunas comunidades que han tenido que hacerlo con la dependencia. Yo espero no tener que verme en ese caso. No vale que el Gobierno central haga leyes, nos obligue a pagar, se comprometa a cubrir el 50 por ciento y luego no lo cubra. Urge cuanto antes una revisión de la duplicidad de compentencias entre diversas administraciones a través de un pacto entre las fuerzas políticas donde decidamos poner orden, porque no lo hay.

–¿El Estado autonómico es inviable?
–No solamente es viable sino necesario, por esa proximidad a la toma de decisiones aferradas a la realidad. Lo que hay que hacer es ordenarlo.

–¿Qué se juega su partido en las próximas elecciones autonómicas y municipales?
–Por interés de España no sólo nos jugamos el renovar la confianza de los murcianos, como en las demás regiones, sino que tenemos que hacerlo pensando en que es necesario un cambio para España y la mejor manera es obtener los mejores resultados para el PP, que fuercen a entederlo en clave de futuro, mirando a las generales.


«Zapatero está noqueado, no tiene salida»
–¿Cómo ve el estado de las pensiones? ¿Cree que la presencia de Caldera en el Pacto de Toledo va a ser suficiente?
–Estas son las piruetas que le gusta hacer a Zapatero. Está noqueado, no tiene salida. El Pacto de Toledo ha sido uno de los grandes logros de la Democracia. En él nos hemos puesto de acuerdo todos los partidos. En el 95 se decía que el mejor futuro para una persona en cuanto a las pensiones, era que se hicieran su propio plan. Llegó Aznar y hubo una nueva reunión del Pacto de Toledo en la que se produjo un nuevo acuerdo y se incrementó una reserva para muchos años que garantizaría las pensiones. La forma de resolverlo es convocando de nuevo el Pacto de Toledo, el diálogo abierto, compartido. La fórmula está escrita, el resultado ha sido optimo, por tanto, no esperemos más.