Ana Diosdado: «No me jubilo de la vida no va conmigo»

CON FIRMA PROPIAProfesión: escritora y actriz.Nació: en 1943, en Buenos Aires.Por qué está aquí: su obra «Los 80 son nuestros» triunfa en el teatro Häagen Dazs Calderón (Madrid) 

Ana Diosdado: «No me jubilo de la vida, no va conmigo»
Ana Diosdado: «No me jubilo de la vida, no va conmigo»

-Si los 80 eran nuestros, ¿de quiénes será el 2011?
-De los que vayan a por él, de los que peleen por él.
-¿Qué tiempo fue su tiempo?
-Éste es mi tiempo. No me jubilo de la vida, no va con mi carácter.
-Su obra habla de los jóvenes de ayer. ¿En qué se han convertido?
-En desencantados de la vida, de la política, de su entorno...
-¿Ve a los jóvenes de hoy y qué piensa de ellos?
-No son una tribu. Son distintos entre ellos, como siempre. Los veo ajenos al mundo real. Les importa menos todo.
-No quiso ser madre; dice que hubiera sido incordiante y obsesiva. ¿Echa de menos un hijo o un marido guapo, inteligente, bueno y fiel?
-Lo de fiel me da igual. Uno guapo y bueno, ya lo tuve. No, no echo de menos nada: ni marido ni hijo.
-Ha superado un cáncer de mama, le tratan ahora una leucemia... ¿Se cabreó con Dios?
-No, sería un gesto muy bíblico, pero no. Sólo le he pedido que esto sea algo pasajero, y si no lo es, que el tránsito sea agradable.
-Su padre, Enrique Diosdado, era agnóstico y anticlerical, pero usted hizo la Primera Comunión...
-Mi padre era tolerante. Dijo: «Que la niña haga lo que quiera». Y yo hice la comunión, estaba empeñada en hacerla. Era muy mística.
-¿Y ahora?
-Lo sigo siendo. Todos los creadores somos algo místicos.
-No me diga que levita...
-No me he dado cuenta, pero creo que no. No me importaría.
-Va a escribir sobre la gran Margarita Xirgu, su madrina.
-Quiero que sea una obra de teatro, y si estoy bien de salud, me gustaría interpretarla yo, ser yo la Xirgu. Es un reto.
-También va a escribir una novela sobre Juana de Arco basada en los estudios que sostienen que era un chico...
-Me atraen ella y su entorno. Nunca se podrá demostrar si era varón o no: no hay cadáver. Pero la cosa tiene su morbo.
-¿No sería divertido que competiera con su ex, Carlos Larrañaga, en número de matrimonios? A ver quién se casa más veces...
-No, menudo esfuerzo, sería agotador. No tengo tanta vocación de esposa como para casarme tanto. Además, ya prefiero a los perros como amigos.
-Ah, los perros. Si además invitaran a nécoras serían perfectos.