Las «bolas chinas» de venta en las farmacias españolas

Están revestidas de silicona médica. Se colocan en el fondo de la vagina y caminar, producen una vibración que logra fortalecer la musculatura 

Las «bolas chinas», de venta en las farmacias españolas
Las «bolas chinas», de venta en las farmacias españolas

Muchas las usan por el placer que provocan, pero las conocidas bolas chinas tienen otras utilidades para la salud de la mujer. Tonifican y fortalecen la musculatura del suelo pélvico con el objetivo de mejorar, entre otros, el problema de la incontinencia urinaria. Nada de ésto es nuevo. Lo que sí lo es, es que ahora se venden en las farmacias. Vienen de la mano del laboratorio farmacéutico Masterfarm y se llaman PelvicGym. Consistente en dos esferas de color rosa pálido y cada una posee en su interior otra esfera más pequeña. Ambas están unidas por un cordel que se prolonga hasta el exterior para facilitar su extracción. Además, están revestidas de silicona médica.

Estas esferas intravaginales, que hasta ahora se conseguían en los sex-shops, se colocan en el fondo de la vagina y dan lugar a una contracción muscular involuntaria que evita que caigan. Cuando la mujer camina o se mueve, estas esferas producen una vibración, lo que consigue el fortalecimiento de la musculatura vaginal. El nuevo producto ofrece la garantía de calidad, un diseño adecuado a tal función, de prescripción médica y de distribución en el canal farmacia.

El material está disponible en las farmacias de toda España desde el pasado mes de mayo, con precio alrededor de los 27,50 euros y está prevista su comercialización a nivel europeo a corto plazo. El sistema urinario se ve afectado por la debilidad muscular de la zona pélvica. La incontinencia urinaria de esfuerzo provoca un escape involuntario de la orina con un elevado impacto sobre la calidad de vida del paciente.

Las patologías del suelo pélvico afectan principalmente a mujeres, ya que en éstas influyen factores de riesgo como el embarazo y el parto. Durante el embarazo el útero debe soportar un mayor peso que, asociado a un efecto relajador provocado por las hormonas, lleva a un debilitamiento muscular. Además, durante el parto, se produce una distensión y elongación de los elementos perineales. Todos estos cambios son reversibles pero las estructuras pueden quedar afectadas y a menudo producen lesiones en los tejidos de sostén y dejan secuelas como la incontinencia urinaria. Pero también pueden experimentar un debilitamiento por la menopausia, es decir, por los cambios hormonales provocados por la disminución de estrógenos pueden provocar pérdidas de flexibilidad e hipotonía. Además, ciertos hábitos, como retener la orina, vestir prendas muy ajustadas, consumir algunos alimentos –bebidas con gas, café y té–, practicar canto o tocar instrumentos de viento, la obesidad, el estreñimiento y la tos crónica pueden provocar problemas.