Casi la mitad de las trabajadoras no tiene hijos

El 85% de las mujeres empleadas renuncia a tener un segundo vástago

El 85 por ciento de las españolas que trabajan renuncian a tener otro hijo
El 85 por ciento de las españolas que trabajan renuncian a tener otro hijo

España es el segundo país de la UE donde más ha crecido en los últimos años el número de mujeres que cuentan con un trabajo remunerado. De hecho, sólo Irlanda supera a nuestro país. Sin embargo, compatibilizar trabajo y maternidad sigue siendo una asignatura pendiente en España y el resto de la Unión Europea. Y es que el 48,8 % de las trabajadoras españolas no tiene hijos; las que tienen un hijo alcanzan el 27%; las que tienen dos suponen el 20 por ciento; y, las que cuentan con familia numerosa apenas son el 4 por ciento. Es decir, a medida que las mujeres tienen un mayor número de hijos, su presencia en el mercado laboral disminuye. En la UE-27 las cifras son incluso menos favorables para las madres: un 51,76% de las trabajadoras no tiene hijos. Además, el 85% renuncia a tener un segundo vástago por motivos laborales.

Éstas son algunas de las conclusiones del informe «Mujer e igualdad de trato», elaborado por la Fundación Acción Familiar, que analiza una «doble discriminación» en el ámbito laboral: la que sufren las mujeres con relación a los hombres, y la que padecen entre ellas mismas cuando adoptan la decisión de ser madres. «Las mayores dificultades que tienen las mujeres para conciliar la vida familiar y profesional, así como el desequilibrio del reparto de las tareas domésticas y familiares, siguen siendo importantes», afirma el texto. 


Políticas de apoyo
Y es que, por ejemplo, la paternidad no es tanto un obstáculo en la carrera laboral de los padres. La tasa de empleo de los trabajadores españoles con un hijo supera a la de las madres en un 19,8% de los que tienen dos hijos es mayor en un 28,5; y la de los que optan por tres o más, tiene un incremento del 29,2 con respecto a las madres. «Cuando se habla de mujeres, y especialmente de madres, se distingue entre las que trabajan y no trabajan, algo que no ocurre cuando nos referimos a los hombres y especialmente a los padres», afirma la Fundación Acción Familiar. Así, las mujeres «se han visto obligadas a masculinizar sus comportamientos y han comenzado a retrasar su maternidad –en España la edad está en 31,03 años, sólo inferior a Irlanda en la UE-27–, e incluso en ocasiones se ven obligadas a renunciar a ella». Y conviene recordar que «las encuestas ponen de manifiesto que la mayor parte de los españoles desearían tener algún hijo más de los que han tenido».