El Govern acelera el «contraataque» para que el Estado no fije su déficit

La Generalitat hizo ayer oficial su rechazo a la reforma de la Constitución pactada por PSOE y PP alegando «motivos económicos y políticos». El Govern, además, quiere presentar batalla y anunció un «contraatque legal». Para ello, acelerará la tramitación de la ley de estabilidad presupuestaria con el fin de aprobarla antes de que la reforma constitucional entre en vigor y poder fijar así su límite de gasto.

El ejecutivo catalán celebró ayer su primera reunión tras el parón veraniego
El ejecutivo catalán celebró ayer su primera reunión tras el parón veraniego

El portavoz de la Generalitat, Francesc Homs, detalló que los motivos de la administración catalana para rechazar la reforma son tres: en primer lugar, porque no sirve para dar tranquilidad a los mercados, ya que no entrará en vigor hasta el año 2020. A su juicio, las medidas de ahorro aprobadas por el Parlamento catalán dan más credibilidad que la reforma. En segundo lugar, porque económicamente es contraproducente para crear el crecimiento que se necesita para preservar el estado del bienestar. Y, por último, porque «es un ataque al autogobierno de Cataluña».

Antes de 2012
«No se puede exigir más esfuerzos a las autonomías, en este caso Cataluña, que al Estado», al entender que, al fin y al cabo, es la administración catalana la que lleva el peso de la mayor parte de las políticas sociales, por lo que lo único que se logrará es «minar el estado del bienestar». Homs, además, apuntó que el Govern entiende que «se está perdiendo la oportunidad» de reducir la solidaridad de los catalanes con el resto de España. «Es un desprecio absoluto a la Generalitat» sentenció Homs, antes de añadir que aprobarla por un referéndum sería «del todo conveniente».

La postura de la Generalitat, sin embargo, no ha dejado indiferente a nadie. El portavoz del PP, Enric Millo, tildó a CiU de «irresponsables» y les acusó de poner «en riesgo el futuro de España y de Cataluña por intereses partidistas». Además, Millo subrayó que la ley de estabilidad anunciada por el Govern no es nada nuevo, sino una «exigencia del PP para la negociación de los presupuestos de 2011». Y es que los populares supeditaron el acuerdo presupuestario con CiU a ocho compromisos, entre los que hay uno relacionado con la estabilidad presupuestaria por el cual el Govern se compromete a «presentar un proyecto de ley de estabilidad presupuestaria de Cataluña antes de que finalice 2012».

El vicepresidente de Política Territorial del Gobierno, Manuel Chaves, pidió a CiU «generosidad y sensibilidad para hacer posible el consenso» en la reforma de la Constitución. Chaves, respecto a ley de estabilidad presupuestaria catalana, señaló que se debe esperar «de manera respetuosa, a ver qué propone», pero recordó que «las leyes no las hacen sólo los parlamentos autonómicos, sino también el Congreso».

ICV y ERC, por su parte, pidieron la comparecencia en el Parlament de los ocho senadores de designación autonómica –cuatro de CiU, dos del PSC, uno del PP y otro de ICV– para que expliquen su posicionamiento sobre la reforma de la Constitución.