Cine

Ni las curvas de Megan Fox salvan su última película

Megan Fox no levanta cabeza. Desde que saliera por la puerta de atrás de la saga de Transformers, la actriz acumula fiasco tras fiasco. La última evidencia de sus horas bajas es que su nueva película, Passion Play, no se estrenará en cines e irá directamente al mercado de DVD.

Megan Fox en un fotograma de la "Passion Play"
Megan Fox en un fotograma de la "Passion Play"

Protagonizada por Fox, Mickey Rourke y Bill Murray, Passion Play se estrenó en el Festival de Cine de Toronto donde cosechó críticas atroces. Tal ha sido el aluvión de descalificaciones y varapalos que ha recibido la película escrita y dirigida por Mitch Glazer que los productores han decidido no estrenarla en los cines y lanzarla directamente al mercado del DVD, donde verá la luz el 31 de mayo.

Passion Play nos lleva hasta Los Angeles en los años cincuenta donde una bella joven llamada Lily (Fox) vive sometida a los deseos de un gángster despiadado (Murray). En su camino se cruzará Nate (Rourke), un trompetista que no ha tenido mucha suerte en la vida y que será la única esperanza de salvación de la joven.

Ni siquiera las sensuales escenas de Fox, que destapa todos sus encantos en la película, han servido para que pase aunque sea fugazmente por las salas de cine. Y es que la bella actriz está ya lejos de ser la estrella que fue hace pocos años y acumula fracaso tras fracaso en taquilla. Jonah Hex o Jennifer's Body son buena prueba de ello.