Arturo Canalda: «Hay que subir a los 14 la edad para el sexo consentido»

«Los casos de menores que nos llegan marcan mucho desde el punto de vista emocional. Es duro ser Defensor del Menor», sentencia Arturo Canalda. Si hay una cosa que ha detectado durante los años que lleva al frente de la institución es la «preocupante crisis de valores» por la que atraviesa la sociedad española y que salpica a los menores. Canalda opina sobre algunas de las reformas más importantes que, a su juicio, hay que abordar.

 
 

–¿Qué le parece la propuesta de Pajín de elevar la edad legal para contraer matrimonio a los 16?
–Estupenda. España tiene fijada la edad de los 14 años con dispensa judicial y, a mi juicio, es muy baja, aunque es verdad que se celebran muy pocos matrimonios a esas edades. Pero yo creo que esa medida se queda coja porque también deberíamos aumentar la edad legal para que los menores mantengan relaciones sexuales de los 13 a los 14 años, por lo menos eso. España es uno de los países que tiene la edad de consentimiento más baja de Europa. Además, hay grandes contradicciones porque antes de los 16 años no puedes hacerte un piercing sin autorización de tus padres, a los 16 puedes abortar sin permiso paterno, pero te puedes casar a los 14. Es necesaria una armonización.

–¿Qué está pasando en España para que cada vez haya más menores implicados en asesinatos o delitos graves?
–Hay que hacer una lectura sosegada porque cuando hablamos de menores la trascendencia de la información es mucho mayor. Tenemos un grave problema en esta sociedad. No todos los niños son malos pero hemos detectado que los delitos que cometen esos niños son cada vez más graves. Hay una crisis de valores, falta de referentes, de atención por parte de los padres y de capacidad de la administración por detectar los problemas. Hay niños que saben perfectamente lo que hacen y son dueños de sus actos. Me estoy refiriendo a «El Cuco» y «El Rafita».

– Viendo casos como estos, ¿cree que es necesario reformar la Ley del Menor?
–Sí, lo he venido reclamando desde que soy Defensor del Menor. Lo cierto es que se ha reformado pero, siendo una buena ley, porque garantiza que el 85% de los menores objeto de medidas judiciales no vuelven a delinquir, tiene dos grandes fallos. En los casos más duros, como el de Sandra Palo, nos preguntamos si realmente la ley está cumpliendo con su objetivo de reinsertar a un menor. En definitiva, es muy buena en la generalidad de los casos, pero fracasa en los más graves.

–¿Y qué propone?
– Establecer penas excepcionales para delitos excepcionales. La ley establece dos periodos, uno de internamiento y otro de libertad vigilada. Nosotros pedimos que esa libertad vigilada no se dé, salvo que lo autoricen el propio juez y los profesionales. La ley tiene otro fallo y es que estamos detectando que hay menores de catorce años que están tomando contacto con el delito desde muy jóvenes. Creemos que hay que establecer medidas adicionales para jóvenes que empiezan a delinquir por debajo de los 14 años.

–¿Cómo es posible que España se haya convertido en una potencia mundial de archivos pedófilos y pornográficos en la red?
–Está claro que algo no va bien. Que en el último año 16.000 personas hayan intercambiado archivos de pornografía infantil y lo vean como algo normal es un problema de primera magnitud. Una persona como ser humano no puede tolerar esto.

–¿Y no se echa las manos a la cabeza con los porcentajes de fracaso escolar que tenemos?
- Algo estamos haciendo mal y en esto tienen que ver los padres, pero también el modelo LOGSE. Soy de los que piensa que ese excesivo pedagogismo que hemos vivido a lo largo de los años no ha sido muy beneficioso para los alumnos. Creo que a lo mejor estamos adoptando una forma de educar que no es la mejor. Hay que retomar la idea del mérito, del esfuerzo y del trabajo. Hay que cambiar el modelo.

– ¿La generación «ni-ni» es consecuencia de la crisis de valores?
- Es una consecuencia de la crisis global que estamos viviendo. Lo que tenemos que plantearnos es que si hay algo en lo que merece la pena invertir es en los más pequeños. Necesitamos personas que estén preparadas y que sepan afrontar los problemas. Si tenemos unos índices de fracaso como los actuales difícilmente podremos competir en el mercado laboral.

– ¿Le gustaría repetir en el cargo?
- La Asamblea de Madrid te elige por cinco años y la elección depende de ella, pero lo importante es que vengan caras nuevas.