La Junta se apresura a marcar distancias con Valencia y descarta pedir ayuda al Gobierno

El PP reclama «lealtad y valentía» a Griñán para explicar sus «recortes»

Sevilla- La comunidad andaluza se apresuró ayer a marcar diferencias con la Comunidad Valenciana, que ya ha solicitado al Gobierno ayuda económica a través del nuevo fondo de liquidez, lo que se traduce en una intervención «de facto» de la región. Andalucía, junto a otras comunidades como Cataluña o Castilla-La Mancha, está en el punto de mira del Ministerio de Hacienda por las dudas sobre el cumplimiento del déficit del 1,5 por ciento marcado para este año. La decisión del Ejecutivo que preside Griñán de reformular su plan de ajuste de 3.700 millones para librar a los funcionarios de un doble recorte de sueldo ha añadido en los últimos días aún más incertidumbre sobre la franca disposición de Andalucía de cumplir con el rigor presupuestario dictado desde Madrid.
Aún así, el vicepresidente de la Junta, Diego Valderas (IU), descartó ayer, en una entrevista en la Cadena Ser, que Andalucía vaya a seguir el mismo camino de Valencia, porque «tiene un diferencial amplio de más solvencia que otras comunidades autónomas». En la misma línea se manifestó el secretario de Economía del PSOE-A, José Caballos. Deslizó una salvedad: «Que el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, siga asfixiando a las comunidades», en cuyo caso aseguró que la Junta «se plantará».
Por su parte, la parlamentaria del PP-A Alicia Martínez pidió «lealtad, responsabilidad, honestidad y valentía» a Griñán para «explicar las medidas de recorte que ha tomado» y no culpar a Rajoy.