En la región hay 50000 inmigrantes más en el paro que al inicio de la crisis

El colectivo será clave en los comicios municipales en localidades como El Ejido y Roquetas de Mar.

La crisis ha provocado que se dispare el número de parados inmigrantes, un colectivo que supera ya las 70.000 personas en Andalucía
La crisis ha provocado que se dispare el número de parados inmigrantes, un colectivo que supera ya las 70.000 personas en Andalucía

SEVILLA- Si hay un colectivo que esté padeciendo especialmente los efectos de la coyuntura económica éste es el de los inmigrantes. Desde que comenzaron los primeros síntomas de la crisis, Andalucía ha sumado más de 50.000 parados extranjeros. El empleo en este colectivo comenzó a caer en picado en junio de 2007. Antes de esta fecha la comunidad autónoma no contaba con más de 20.000 desempleados inmigrantes. Sin embargo, la tendencia se rompió ese mes al alcanzarse los 21.101. La sangría de empleo fue constante en los años posteriores hasta que en diciembre de 2010 la cifra ascendió a 74.302, según los datos del INEM.
El sector servicios es el que más ha acusado la pérdida de puestos de trabajo, acumulando casi el 44 por ciento de todo el desempleo del colectivo. De hecho, han sido más de 22.000 extranjeros los que han perdido su empleo en este sector desde el comienzo de la crisis. En junio de 2007 había 10.288 parados y en diciembre de 2010 un total de 32.591. Antes de la crisis, numerosos ciudadanos desechaban empleos en bares y restaurantes, que eran ocupados por los inmigrantes. Sin embargo, ahora el mercado está copado por personas autóctonas y los extranjeros se han visto abocados a ir al paro o a regresar a sus países de origen. Le siguen el sector de la construcción, con casi 11.000 empleos menos; la agricultura, con 6.000 y la industria, con 2.500.
Llama la atención la espectacular subida del desempleo inmigrante en Almería, una provincia donde actualmente hay 17.413 parados y en junio de 2007 tan sólo 5.365. Por tanto, 12.048 desempleados extranjeros más desde el inicio de la crisis. La mayoría de estos inmigrantes trabajaban en las explotaciones agrícolas que ahora se han visto reducidas. No obstante, el crecimiento más intenso se ha producido en Málaga, con casi 18.000 inmigrantes desempleados más desde el inicio de la recesión. La causa: el parón que ha experimentado la actividad en el sector servicios, especialmente en la zona de la Costa del Sol.
De cara a las próximas elecciones municipales el colectivo inmigrante desempleado será un elemento clave a la hora de decantar la balanza hacia un signo político u otro. Cabe recordar que en los municipios almerienses de El Ejido y Roquetas de Mar los extranjeros rondan el 20 por ciento del total de la población. En la localidad onubense de Lepe, por ejemplo, la cifra alcanza el 16 por ciento.
En el resto de provincias andaluzas los datos son menos alarmantes. Sevilla cerró 2010 con 8.451 parados inmigrantes, Granada con 7.830, Cádiz con 6.004, Huelva con 5.354, Córdoba con 2.456 y Jaén con 1.571.
Ante esta situación, muchos inmigrantes han tenido que acudir a los recursos sociales que ofrecen las administraciones y organizaciones no gubernamentales para cubrir sus necesidades más básicas. Recientemente, Cáritas alertó de que en las provincias de Huelva y Almería cientos de extranjeros sin empleo llenan cada día los comedores sociales y los albergues. Algunos van viajando en función del trabajo que se les ofrece, aunque el acogimiento sigue siendo una asignatura pendiente.