Shanghái despide la Expo de los récords

La Exposición Universal de Shanghái 2010, que ha sido la más grande, la más concurrida y la más visitada de la historia, con 5,28 kilómetros cuadrados, 239 países y organismos participantes y 73.084.400 visitantes, concluyó hoy con una despedida festiva al más puro estilo chino.

La Expo llenó de artistas, niños y personal de sus pabellones el escenario del Centro de la Cultura de la Expo, por el que pasaron miles de personas en cerca de una hora y media de ceremonia.

El viceprimer ministro chino, Wang Qishan, afirmó al comienzo que la Expo "ha acercado China al resto del mundo", y que a partir de ahora es "una China más abierta, más tolerante, más moderna y más desarrollada, que está lista para trabajar junto con los demás países del mundo para construir un futuro cada vez más radiante".

A continuación el primer ministro chino, Wen Jiabao, declaró clausurado el evento, y la bandera de la Oficina Internacional de Exposiciones (BIE) fue arriada por soldados en uniforme de gala del Ejército chino, y devuelta al BIE por el alcalde de Shanghái, Han Zheng, y el director de la Oficina de Coordinación de la Expo 2010, Hong Hao.

Entonces fue entregada a la alcaldesa de Milán, sede de la Expo Universal de 2015. Con dos copias gigantes de Haibao, la mascota de la Expo, y una enorme escalera en forma de letra "V", por la "victoria"de haber batido todos los récords previstos, los chinos culminaron su despedida, con confeti y una sonriente multitud en escena, de un evento que ha transformado su capital económica.