Tour de Francia

Armstrong borrado

La UCI anula todos los resultados del texano desde 1998 y le arrebata los siete Tours que ganó

Pat MCQuaid, presidente de la UCI
Pat MCQuaid, presidente de la UCI

Madrid- El mes de julio dio un salto en el tiempo. Pasó de 1998 a 2006 sin que en medio hubiera más que siete años de trampa. La UCI hizo suya ayer la «decisión razonada» de la Agencia Estadounidense Antidopaje y anuló todos los resultados de Lance Armstrong desde 1998, «incluyendo los siete Tours que ganó». «La UCI no recurrirá al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) y asume la decisión de la USADA», dice el comunicado de la Union Ciclista Internacional. El ciclista estadounidense ha sido borrado de la historia, dejando como mejor resultado en una gran carrera por etapas el trigesimosexto puesto del Tour de 1995. Después llegó el diagnóstico del cáncer que lo tuvo parado en 1997 y su reaparición con un cuarto puesto en la Vuelta del 98. Ese resultado también queda anulado, como el tercer puesto en el Tour de 2009, el segundo de Contador. Nada existe ahora que el mundo sabe que todo fue una mentira. Conserva, eso sí, el Mundial de 1993, cuando Lance era un prometedor ciclista del que nadie imaginaba que podía ganar siete Tours.

Con la decisión de la UCI, Miguel Indurain vuelve a ser el único hombre que ha ganado cinco Tours de manera consecutiva y el que más veces se ha impuesto en la carrera francesa junto a Anquetil, Merckx e Hinault.

Armstrong ha caído víctima de las sospechas que generó su regreso y de su ambición. Un par de Tours le hubieran bastado para ser reconocido como una leyenda, como el hombre que derrotó al cáncer para ganar el Tour. Pero los siete Tours despertaron las sospechas de demasiada gente, incluida la USADA, el único organismo que tomó en serio las denuncias de Floyd Landis después de perder el Tour de 2006 por un positivo.

La sanción de la UCI despeja las dudas sobre la prescripción del «delito». «El Código Antidopaje dice que los hechos prescriben a los ocho años de que se conozca la violación de dicho código». Las primeras denuncias llegaron en 2005, el año de su último Tour. Han pasado siete años en el peor de los casos. Sólo queda por decidir qué sucederá con esos siete Tours que ahora han quedado huérfanos. La UCI reserva la decisión para la Comisión Deportiva que se reunirá el próximo viernes. El director del Tour, Christian Prudhomme, confirmó ayer su intención de que Armstrong se vaya sin dejar herederos. «Deseamos que esos años queden sin ganador», asegura. Aunque la decisión definitiva será de la UCI. «El informe de la USADA cuestiona un sistema y una época. Esos años deben quedar marcados por la ausencia de ganador», afirma el director de la carrera francesa.

Mientras, Armstrong, que renunció a su defensa ante la USADA, continúa perdiendo apoyos económicos y morales. Después de que Nike y Trek, su proveedora de bicicletas, renunciaran la semana pasada a seguir colaborando con él, ayer fue Oakley la que quiso desvincular su nombre del de Lance. «Oakley ha roto su relación con Lance Armstrong con efecto inmediato», dice el comunicado del fabricante de gafas de sol. La empresa cervecera Anheuser-Busch y una fábrica de bebidas energéticas también han renunciado al ciclista texano.

La UCI, a través de su presidente, Pat McQuaid, quiso descargarse de responsabilidades en el caso a pesar de hacer suyo el informe de la USADA en el que se denuncia que tapó un positivo del ciclista estadounidense en el Tour de 1999 a cambio de 80.000 euros. «El ciclismo no se merece a alguien como Lance Armstrong», dice McQuaid. «La UCI tiene una responsabilidad, porque tiene que administrar y gestionar este deporte, pero en cualquier caso hay que ponerse en la situación en la que estábamos cuando se producían estas actividades entre los años 1998 y 2005», se disculpó McQuaid. «Lo que estaba disponible entonces para la UCI para hacer frente a esto era mucho más limitado que lo que tenemos hoy. Si hubiéramos tenido las herramientas de las que disponemos hoy, no hubiera ocurrido», afirma. «Si tengo que pedir perdón por algo, lo pido por no haber podido cazar a todos y cada uno de esos malditos tramposos y haberlos expulsado del mundo del deporte», asegura. «La UCI examinó 218 veces a Lance Armstrong y si no dio positivo no sólo fue responsabilidad nuestra, sino también de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y de todas las agencias antidopaje que asumieron los resultados», trata de disculparse la UCI. «Los jóvenes corredores de hoy no merecen pagar el precio por la era Armstrong», añade. Lance ya no existe.