La rebelión rebrota en El Cairo

Más de 1.000 manifestantes resultaron heridos en graves enfrentamientos con la Policía

Casi 600 heridos en choques entre manifestantes y policía en El Cairo
Casi 600 heridos en choques entre manifestantes y policía en El Cairo

El centro de El Cairo volvió a ser escenario ayer de una batalla campal, después de que una de las ya habituales protestas de familiares de los «mártires» de la revolución degenerara en enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía, que se prolongaron más de 12 horas en la plaza Tahrir y sus alrededores.
Las familias consideran que no se está haciendo justicia por la muerte de más de 850 personas y por los miles de heridos que tuvieron lugar en los 18 días de protestas que derrocaron al presidente Hosni Mubarak. Por el momento, sólo ha sido condenado en rebeldía un policía por el asesinato de 20 manifestantes y, esta misma semana, el juicio contra el ex ministro de Interior, Habib al Adly, –considerado responsable de la violenta represión– fue aplazado hasta el próximo mes. La rabia de las familias se sumó ayer a la de los manifestantes y activistas, que mantienen una guerra abierta contra las fuerzas de seguridad después de que se enfrentaran con ellas en los primeros días de la revuelta y después de aquel 28 de enero en el que la Policía se retiró de las calles de El Cairo tras durísimos choques con los revolucionarios.
Los mismos manifestantes revivieron en la noche del martes al miércoles esa batalla, y regresaron a la ya emblemática Plaza Tahrir –epicentro de la Revolución del 25 de enero– y a sus calles aledañas con mascarillas, vinagre y cebollas para luchar contra los gases lacrimógenos, que volvieron a apestar la zona, tranquila en los últimos tiempos. Sus adoquines fueron levantados una vez más y lanzados contra los antidisturbios, mientras el mobiliario urbano fue empleado una vez más para levantar barricadas en las entradas de la plaza, reconquistada por los jóvenes y no tan jóvenes.
Los activistas que allí se conglomeraron explicaron a LA RAZÓN que habían regresado porque la revolución no ha terminado y prueba de ello es que la Policía, uno de los símbolos del viejo régimen, aún no ha sido reformada. Al igual que hace cinco meses, el Ejército, que gobierna el país desde la caída de Mubarak, tuvo que intervenir a media tarde de ayer y restablecer el orden.
El Fiscal General de Egipto, Abdel Meguid Mahmoud, ha ordenado la formación de una comisión para investigar los enfrentamientos. Mientras, tanto los militares como el nuevo Gobierno civil, que cifró los heridos en 1.036, dijeron que la violencia formó parte de un «plan organizado» de los que quieren desestabilizar el país y fomentar un conflicto entre el pueblo y sus fuerzas de seguridad, a las que los egipcios no les perdonan 30 años de abusos y represión.


Gases «made in USA»
Más de 1.000 heridos es el saldo oficial de la violencia: sólo una veintena tuvo que ser hospitalizada, el resto son heridos leves, afectados por asfixia por los gases lacrimógenos. Los activistas denunciaron que estos gases fueron fabricados en EE UU y que algunos lotes fueron vendidos a Egipto, ya caducados, incluso después de la revolución.

 


Arde el mundo islámico
Yemen
Al menos 26 militares yemeníes y 17 supuestos militantes de Al Qaida murieron al enfrentarse en las afueras de la ciudad de Zinyibar.
Libia
El ejército francés confirmó que entregó armas ligeras y municiones a los rebeldes libios para defenderse de los ataques del régimen.
Túnez
Grupos islamistas atacaron a un colectivo de artistas, lo que incrementó la preocupación entre los intelectuales ante las amenazas.