Jordi Peix : «En Cataluña se despilfarran al año 250000 toneladas de comida»

«Hay que ayudar primero a la familia, después al barrio y la entidad benéfica»

- ¿Nació el Banc del Aliments como una respuesta a un momento de crisis?
– El Banc dels Aliments se constituyó a la salida de la primera crisis de los ochenta. Fue una crisis no tan fuerte como la de ahora, pero sí más larga. Fue uno de los momentos más dinámicos en Cataluña, la democracia se sentía a flor de piel y la sociedad era consciente de que la democracia no era solo una exigencia de libertad, sino que era un compromiso colectivo.

– ¿Cómo era la Cataluña de entonces?
– El tejido económico y administrativo se tuvo que adaptar a los nuevos sistemas de producción. En Cataluña , especialmente cerca de las grandes ciudades, aún había barracas y barrios fuertemente degradados como el Carmel, Montjuïc, el Camp de la Bota y el barrio chino, o Sant Gregori en Girona y el Canyaret en Lleida. Y la pobreza era despreciada. En la estación de França aún se podía leer: «Se prohíbe la mendicidad y la palabra soez».

– ¿Cómo surgió la idea del Banc dels Aliments?
– El modelo lo conocimos en el Salón Internacional de París de 1986, donde viajé como director general de producción de industrias alimentarias de la Generalitat. Entre grandes y presuntuosos «stands» de empresas internacionales, en un rincón había un pequeño y humilde puesto de la Federación Europea de Bancos de Alimentos en el que recogían los restos del gran banquete, lo que las empresas ya no podían aprovechar. Al día siguiente fui a ver su sede en una antigua Iglesia. Y al llegar pensé: me la juego ya que es un servicio que haces a las industrias puesto que recoges aquellos productos que son consumibles pero no comercializables.

– Y empezaron en un almacén de la avenida Meridiana.
– Un grupo de buena gente de procedencia diversa, pero con una misma voluntad de servir a los demás, propusimos este nuevo modelo para ayudar a los olvidados de la democracia: los pobres. El señor Torné nos cedió su almacén de la calle Meridiana y fuimos a Cáritas y nos pasó un listado de 14 entidades benéficas que repartían comida. En la primera etapa éramos 18 voluntarios con 29 empresas donantes. Fuimos creciendo y pasamos por tres almacenes hasta que en 2004 llegamos a la actual sede en la calle Motors, donde había un antiguo cine. El Banc dels Aliments se refunda constantemente porque buscamos ideas para crear nuevas fuentes de suministro.

– ¿Es la red solidaria la base de su trabajo?
– Contamos con la colaboración de 320 empresas donantes solidarias tanto de la industria alimentaria como de cadenas de distribución. Nos ceden sus excedentes, nunca caducados, y gracias a ellas y a la labor de nuestros 200 voluntarios, el año pasado pudimos recuperar y redistribuir un total de 10.161.769 kilos de alimentos para 311 entidades benéficas. A través de esta cadena solidaria, entre lotes, comidas en comedores sociales, residencias o entidades, el año pasado se repartieron 110.835 comidas diarias.

– ¿Cuántos alimentos se despilfarran en Cataluña?
– Es un escándalo que en Cataluña tengamos 1,5 millones de pobres y a la vez se despilfarren anualmente 250.000 toneladas de comida. Luchar contra el despilfarro nos hace sentir útiles y distribuir los alimentos entre los más necesitados nos hace sentir humanos.

– ¿Hace el Banc dels Aliments la tarea a la que las administraciones no llegan?
– Estamos en un momento muy duro y nada es suficiente. Es una tarea de la administración, pero esta no puede hacer más y lo hemos de hacer nosotros, movilizando a la sociedad y llamando a la solidaridad. Hemos de aprender a ayudar primero a la familia, luego a los vecinos, al barrio y después a la entidad benéfica.

 

EN PRIMERA PERSONA
Activista agrario

Jordi Peix (Barcelona, 1944) estudió Ingeniería Técnica Agrícola en la Escuela Superior de Agricultura de Barcelona. Tras trabajar varios años en el sector de las obras públicas desde la empresa privada, en 1978 entró en el departamento de Agricultura de la Generalitat. Como director general de producción e industrias agroalimentaries descubrió el concepto del Banc dels Aliments, que acaba de cumplir ahora 25 años.