Bruselas pronostica un aumento de los peajes para coches particulares

La Comisión Europea ha pronosticado este lunes un incremento en los Estados miembros de los peajes para vehículos particulares por la necesidad de lograr recursos para construir y conservar las carreteras y ha reclamado que los sistemas nacionales que se creen no discriminen a los conductores extranjeros.

En la actualidad, siete Estados miembros (Austria, Bulgaria, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Hungría y Rumanía), aplican a los vehículos privados unos sistemas de peaje basados en un distintivo o viñeta temporal. Bélgica está preparando introducir un mecanismo similar y Países Bajos y Dinamarca lo están debatiendo.

"Los peajes van a volverse más frecuentes en el futuro", ha sentenciado el comisario de Transportes, Siim Kallas, que ha defendido su utilidad para recaudar fondos que sirvan para construir y conservar las carreteras y para gestionar las congestiones de tráfico.

Kallas ha denunciado no obstante que "la tendencia es introducir sistemas que cargan más a los conductores extranjeros"que a los residentes, lo que incumple la legislación de la UE. Para frenar estos problemas, el Ejecutivo comunitario ha publicado este lunes las directrices que deben seguir los países que deseen introducir peajes a coches privados.

En primer lugar, Bruselas expresa su "clara preferencia"por un sistema de peaje en función de la distancia recorrida porque, en comparación con un sistema basado en el tiempo, resulta "más justo y más eficaz en cuanto a las señales de precio enviadas".

La Comisión alerta de que "si no se diseñan con cuidado, es bastante probable que los sistemas de viñeta causen problemas injustificados a los conductores extranjeros que simplemente atraviesen un país".

En caso de que un país opte de todas formas por un sistema de viñeta temporal, Bruselas exige que cumpla tres condiciones. En primer lugar, deben existir viñetas para periodos breves -al menos semanales, mensuales y anuales- porque serán las que utilicen con más probabilidad los no residentes.

La Comisión reclama además un precio diario medio "aceptable". Según los sistemas actualmente en vigor, el precio diario medio que paga un no residente puede suponer entre 2,5 y 8,2 veces el precio que paga un residente. Este valor podría considerarse el límite máximo aceptable.

Bruselas acepta que "puede haber razones objetivas para cobrar más por las viñetas de periodos más breves, como la existencia de unos costes administrativos más elevados, pero estos costes deben ser justificables y proporcionados".

En tercer lugar, el Ejecutivo comunitario reclama información clara sobre las tarifas fácilmente accesible para los no residentes. "Debe ofrecerse a los no residentes una gama de opciones para pagar, incluidas estaciones de pago fácilmente accesibles en las fronteras, así como por teléfono e Internet. Las medidas de control no deben centrarse únicamente en las zonas fronterizas", pide Bruselas.