Murió Paco Gordillo creador de Raphael y Rocío Jurado por Jesús MARIÑAS

Fue el último de los grandes inventores de estrellas, ya no quedan figuras como Paco Gordillo que, al morir, cierra el último capítulo de la canción española. Formó a Raphael, consagró a Rocío Jurado, exhumó a Pepa Flores-Marisol tras su retirada prematura y orientó el impacto nada fugaz de María Jiménez.

Paco Gordillo con Raphael y Natalia Figueroa, en su boda
Paco Gordillo con Raphael y Natalia Figueroa, en su boda

El nombre y la obra de Paco llenaron medio siglo de escenarios, canciones, copla y baladas. Cuando el gran Manuel Alejandro no quería componer para la Jurado, doliente por sinsabores con Raphael, Gordillo casi le obligó. Eran como hermanos y el compositor que más éxitos dio a la música española –desde «Si amanece» a «Paloma Brava»–, sin olvidarnos de Algueró, encarriló el carrerón de la chipionera con el inicio de un estilo marcado por «Señora». Gordillo lo escenificó dramáticamente, con estilo, parodiando dramones folletinescos, y el número se convirtió en imprescindible en el repertorio de Rocío. Lo explotó hasta desplumarlo, y no es broma, porque la dramatización incluía el gesto herido de la protagonista que se confesaba a una estela de zorro blanco que acabó amarillenta y con calvas de tanto ser arrastrada. Amador Mohedano luego la empobreció porque apenas aprendió al pairo de un Gordillo del que fue ayudante, pero no continuador. Incansable incluso ante deslealtades, guió los primeros pasos de Pasión Vega –¡tan fría!– y Pastora Soler, que casi repitió lo de Rocío y se alejó tras confiar en él. Gordillo era inflexible, impecable en sus directrices, porque sabía lo que llevaba entre manos. A fin de cuentas, era hijo del maestro Gordillo, autor entre otros temas de la emblemática «Torre de arena», que fue base en el carrerón de Marifé de Triana. Hoy todos lo añoran y Marisol lo ha llorado como casi no lo hacía «desde que la conozco», contó a la viuda Sole Jara, de estirpe folclórica y gran belleza no opacada por el padecimiento. Su hermana Carmen formó pareja con la Jurado en el inolvidable «Pasodoble», en el que sustituyó a Rosita Ferrer para su gira española. Luego se convirtió en colaboradora de Encarna Sánchez. Fue una de sus mejores amigas, confidente y testigo respetuosa incluso con lo más comprometido. Gordillo y la locutora fueron compadres porque amadrinó a Sacha, a quien siempre anunciaba nombrar «heredero universal», pero ni lo citó en su testamento. La canción pierde a alguien irrepetible, gente de un tiempo donde una carrera no surgía del márketing. Como Lasso de la Vega con Serrat o Camilo Sesto, incluso ideó los desmanes de Raphael con exageraciones que definieron un estilo que todavía permanece sin perder aparatosidad, algo luego utilizado para el modelo Rocío, igual de grandilocuente en su exceso interpretativo. Nadie cubrirá su hueco, y además se va un gran amigo y un archivo viviente de lo que representó la copla.