Arquitectura

En juego el futuro de la Torre Pelli de Sevilla

Recreación de la vista de la Torre Pelli desde el Muelle de la Sal una vez que esté construido el edificio
Recreación de la vista de la Torre Pelli desde el Muelle de la Sal una vez que esté construido el edificiolarazon

Sevilla- El futuro de la Torre Cajasol estará sobre la mesa entre hoy y el miércoles. En este tiempo, los técnicos de la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura (Unesco) visitarán las obras del rascacielos del arquitecto César Pelli y se reunirán con las partes implicadas: las administraciones con responsabilidad en el proyecto (Ayuntamiento de Sevilla, Junta de Andalucía y Ministerio de Cultura), representantes de la empresa promotora (Cajasol), los miembros de la plataforma «Túmbala» y, finalmente, con arquitectos y expertos en patrimonio.

Junto con los representantes de la Unesco estará un miembro del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos) ajeno a su comité español. Ambas partes tendrán que evaluar «in situ» el impacto que la torre de 178 metros de altura tendrá sobre los lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en Sevilla: la Catedral, el Archivo de Indias y el Real Alcázar.

Localizada a tan sólo 1,5 kilómetros de estos edificios y a cien metros de la ronda histórica, la Unesco requerirá a España un informe sobre el estado de conservación de estos recintos antes del 1 de febrero de 2012 además de otro sobre la «evolución» del rascacielos para revisarlo durante la celebración de la XXXV sesión del Comité de Patrimonio Mundial. Hay que tener en cuenta que este mismo organismo emitió en julio de 2010 un informe en el que destacaba el «impacto negativo» de su edificación en el paisaje histórico de la ciudad mientras negaba «afección visual directa» sobre los tres elementos declarados Patrimonio de la Humanidad. Pese a ello, tras revisar el informe, se llegó a la conclusión de que había que evitar el «potencial impacto adverso» sobre el «área de transición de la ciudad histórica», por lo que se lamentaba que desde el Gobierno español no se hiciera nada para paralizar las obras a la vez que pedía que se «reconsiderara» el proyecto.

Desde el Ayuntamiento se ha destacado en varias ocasiones que serán escrupulosos con los trabajos y las decisiones de la Unesco, por lo que pondrán a disposición de los técnicos todo lo que demanden. Pese a que Zoido se mostró muy crítico con la Torre Pelli antes de llegar a la Alcaldía, ahora está más cauto y ya ha asegurado que sólo la paralizará en caso de que peligre la catalogación de Patrimonio de la Humanidad para los edificios mencionados con anterioridad.

Además, mantiene que cuenta con todas las licencias municipales y que está recogida su erección en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). En este sentido, Zoido envió sendas cartas a la Administración andaluza y al Gobierno central preguntándoles quién tendría que afrontar una posible indemnización para Cajasol en el caso de que se paralizasen las obras. De momento las grúas y los andamios siguen su curso y cuando esta tarde lleguen los miembros de la Unesco a la base de la torre ésta ya estará por su novena planta. La decisión de no frenar su edificación puede jugar en contra de las pretensiones municipales de lograr la catalogación que tienen esos tres recintos históricos para la Torre del Oro y el Palacio de San Telmo. Edificio este último, sede de la Presidencia del Gobierno andaluz, que ha sido objeto de una controvertida restauración llevada a cabo por el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra.