Artistas

Ussía's Awards por María José Navarro

He estado viendo detenidamente las fotos del sarao este que se montó el lunes Ussía para entregar los premios que llevan su nombre y debo decir que me ha sorprendido mucho el fiestón, porque es que este periódico no deja pasar un día sin dar una copa, válgame el Señor

María Dolores Pradera, con Alfonso Ussía
María Dolores Pradera, con Alfonso Ussíalarazon

Esperaba, eso sí, que en vez de una estatuilla con su excitante figurín, Alfonso atizara este año réplicas de su conocidísimo tanga color mandarina, que tan buenos ratos hace pasar a las señoras de laca y playa de Zarautz. He visto también con regocijo que fue Rajoy el encargado de entregar uno de los galardones y que tuvo siempre cerca a ese miniyo suyo que es Núñez Feijóo. Teniendo en cuenta la cantidad de apariciones públicas del presidente gallego, Don Alberto, mucho me temo que a estas alturas ya sean dos los que interpreten el papel, porque de lo contrario es imposible asumir con naturalidad que un solo hombre sea capaz de estar en varios sitios a la vez todos los días de la santas semanas sin que nadie sepa muy bien si es tan necesario ese don de la ubicuidad, también llamado don del plasta o del cansino.

Me he puesto las gafas para ver a la cantidad de invitados ilustres que dieron brillo al hangar donde se hace este periódico y me veo en la obligación de apuntar que el presidente está cada día más alto y más esbelto. A mí a felpudo no me gana ni Dios, ojo. Me he parado un rato en las fotos de Gloria «Ginger» Lomana, la directora de informativos de Antena 3 y columnista de LA RAZÓN, que llegó presumiendo de marido (la muy suertuda) y en la única instantánea en la que se enseña al consejero delegado de su grupo, que está un rato estupendo, por cierto. Y de pronto, me he quedado disecada ante la luz que desprendía la maravillosa María Dolores Pradera, que está insultantemente joven, tersa, excelsa y delgada. Qué tía. A María Dolores la entrevisté una vez hace muchos años y hablamos de música, de la suya, de la de Caetano Veloso con sus temas de siempre y de la que yo ponía en el programa de radio que entonces perpetraba y del que ella se declaró oyente. La que hace María Dolores es música de siempre, aunque ella siga siendo tan moderna como ahora, como entonces, como siempre también. Así que me ha dado mucho gusto verla y quería mandarle desde aquí mi admiración eterna y mi envidia sideral. Pradera, no se puede ser tan mona, hija.