Cine

Otra «puñalada» del cine catalán

Salomon Shang, el productor acusado de compra de votos, abandona la Academia

Joan, presidente de la Academia
Joan, presidente de la Academia

Sabíamos que la política comunicativa de la Academia de Cine catalana era, cuanto menos, curiosa, pero el caso de los supuestos sobornos para lograr votos en los premios Gaudí nos está dejando escenas estremecedoras. Si en la tarde de anteayer el acusado de promover la compra de votos, Salomon Shang, responsable de la productora Kaplan, se defendía en un comunicado aduciendo que habían violado su sistema informático, ayer pasó directamente al ataque. Shang compareció por la mañana en el programa «El món a RAC1» y anunció que ya ha puesto el caso en manos policiales, tachó al autor de los envíos de «psicópata» y aseguró que está convencido de que se descubrirá quién es. Su relato tampoco deja bien parada a la cúpula de la Academia de Cine catalana, capitaneada por el actor, productor y director independentista Joel Joan, a quien reprochó que «no se puede cuestionar la integridad y el nombre de un miembro por un anónimo», y le acusó de resentido («estoy hablando de gente que se cabrean mucho con los éxitos de los demás») y ya estudia acciones legales contra Joan por «haberse lavado las manos». En esos correos, supuestamente la productora captó votos ilícitamente para que otorgaran galardones a sus películas «La leyenda del innombrable», «Uruguay» y el corto «Fuck War».

Pero el productor va más allá, pues sostiene que los responsables de la Academia se pusieron en contacto con él unas horas antes de la gala y le pidieron que no hablara con la Prensa. También le hicieron una advertencia llamativa: «Me dijeron que tenían muchas presiones de la Generalitat y de TV3 para que marcháramos de la Academia porque no podía ser que en una gala de TV3 se colaran películas que no producía TV3». Por todo ello, se siente «apuñalado» y ha decidido abandonar la institución «mientras exista esta junta directiva» .

El mismo día de los premios, el pasado lunes, en los que triunfó la producción «Pan negro», de Agustí Villaronga, Joan admitió que las denuncias tenían una «apariencia verídica» y prometía llegar hasta «las últimas consecuencias» con las responsables de esa iniciativa fraudulenta. En el texto de la denuncia anónima se señalaba que «ya ha podido comprar ocho nominaciones» y que «el año pasado consiguieron un Gaudí , cuatro nominaciones para Cineclub y otro premio más 13 nominaciones para "Trash"».


Sospechas sobre el culpable
Desde el entorno de Shang explicaron ayer a este diario que tienen sospechas sobre quién puede ser el autor del correo masivo y que podría tratarse de alguien que no milita en la Academia, aunque se negaron a dar más detalles sobre su identidad. El modus operandi de la compra de votos consistía primero en reclutar a aquellas personas que siendo trabajadores del cine no formaban parte de la academia y lograr luego que todos votaran lo mismo en las mismas categorías para que saliera la opción deseada.