Los niños decidirán a los 15 años si van a la universidad

El proyecto incluye dos nuevas evaluaciones en 6º de Primaria y 4º de ESO y becas Erasmus en Secundaria y Bachillerato.

El Gobierno pretende acabar con el fracaso escolar con la implantación de las medidas incluidas en el fallido pacto
El Gobierno pretende acabar con el fracaso escolar con la implantación de las medidas incluidas en el fallido pacto

La defensa cerrada del Gobierno del modelo educativo de la Logse tiró por tierra nueve meses de trabajo en busca de un modelo educativo y ha obligado al ministro de Educación, Ángel Gabilondo, a improvisar un «plan B», que presentó ayer al Consejo de Ministros.Las líneas del Plan de Acción 2010-2011, dotado con 590 millones de euros, se basan en los doce objetivos de la década en materia de enseñanza que el Gobierno había incluido en la negociación con el PP. Entre las novedades está la modificación del 4º de la ESO, que adquiere un carácter orientador con dos opciones, una enfocada al Bachillerato y otra a la formación profesional, aunque se introduce flexibilidad para que los jóvenes tengan posibilidad de reorientar su elección.Precisamente, el refuerzo de la FP es una de las «necesidades urgentes» del sistema, junto a la mejora del rendimiento escolar, la internacionalización de las universidades, la formación del profesorado y la cultura de evaluación, según el Ministerio, que quiere modernizar el sistema formativo.

IdiomasAdemás de la modificación del cuarto de la ESO, el plan introduce un programa de mejora del aprendizaje de lenguas extranjeras, que apuesta por el intercambio, las becas, por más centros plurilingües y por un programa específico para que alumnos de ESO y Bachillerato estudien entre tres y diez meses en países europeos (como hace el programa Erasmus en la universidad).El plan, que Gabilondo calificó de «oportunidad, pero no oportunista», establece que los alumnos de 6º de Primaria y 4º de ESO tengan evaluaciones en 2011.

Curso orientadorLa creación de programas de refuerzo, orientación y apoyo (PROA), que se extenderán a los alumnos de 3º y 4º de Educación Primaria y a todos los centros sostenidos con fondos públicos, es otra de las apuestas de Gabilondo para reducir el fracaso escolar. El 4º de la ESO adquiere un carácter orientador con dos opciones, una enfocada al Bachillerato y otra hacia la Formación Profesional (FP). Así, los estudiantes deberán decidir a los 15 años si quieren cursar estudios universitarios. Para fortalecer la FP se transformará la Plataforma FP en internet en un centro virtual que permita estudiar 35 títulos en 2011.Durante su intervención, Gabilondo explicó que no se pudo concertar el pacto por la educación, tal como estaba previsto, a pesar de los consensos y que, aunque considera que fue «un error» que el PP no firmara el pacto por la educación, «como ministro, cuando llama a un acuerdo, llama a todos», y que si hay necesidad de modificar algo se dirigirá a todos los grupos.En este sentido, el PP advirtió al ministro de que no apoyará «operaciones de maquillaje». La secretaria nacional de Educación del Grupo Popular, Sandra Moneo, afirmó que su partido sólo aceptará «medidas con impacto real en la mejora, tan necesaria, del sistema educativo español». Moneo tildó las palabras de Gabilondo sobre el consenso de «incongruentes» cuando, dijo, «el pasado lunes tuvo la ocasión de informar del plan a las comunidades en la Comisión General de Educación y no lo hizo». «Las autonomías son las responsables últimas de aplicar las medidas de política educativa y, además, deberán financiar gran parte de este plan», advirtió Moneo.

Falta de consensoLa diputada popular también recordó al ministro que «no logró consensos con ningún partido para alcanzar el pacto por la Educación, y que tampoco la mayoría de la comunidad educativa suscribió el acuerdo». Por su parte, el portavoz de Educación del PP, Juan Antonio Gómez-Trinidad, aseguró que el plan «sólo ‘‘tunea'' el sistema educativo. No porque se meta más dinero para ordenadores o becas vamos a solucionar los problemas».Las propuestas también han dividido a las asociaciones de padres. Para Luis Carbonel, presidente de la Confederación Nacional de Padres Católicos (Concapa), «el plan es flojo, más de lo mismo: gastar dinero. Se han vuelto a olvidar de los padres. Este Gobierno no cree en las familias y no cuenta con nosotros. Nos ve sólo como meros cuidadores y somos mucho más».Pedro Rascón, presidente de la Confederación Española de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa) calificó el plan de «positivo», pero precisó que «son necesarios otro tipo de programas, que además, no necesitan dinero para ponerse en marcha». El sindicato de profesores ANPE lo valoró «positivamente» porque «son pautas que forman parte de nuestras propuestas, sobre todo la referente a la flexibilidad de 4º de ESO y el subrayar la importancia de la formación profesional».