Europa

España mantiene su postura pese a la sentencia

Madrid no admitirá la independencia de la ex provincia serbia, aunque seguirá apoyando el diálogo en los Balcanes.

España no reconocerá a Kosovo, a pesar de que la Corte Internacional de Justicia haya determinado que su declaración de independencia de 2008 no violaba en modo alguno el Derecho Internacional. Según fuentes del Ministerio de Exteriores, España va «a respetar la opinión del tribunal» y seguirá apostando por el diálogo en los Balcanes, siguiendo «la línea de la reunión de alto nivel de la UE en Sarajevo» que se produjo en junio pasado, bajo Presidencia española, y en la que se incidió en el diálogo para acabar con la tensión en los Balcanes. Sin embargo, y a pesar de la presión nacional e internacional, España seguirá formando parte de los únicos cinco países de entre los Veintisiete que no han reconocido la independencia kosovar, junto a Chipre, Grecia, Eslovaquia y Rumanía.El Grupo Popular Europeo (PPE) pidió al Gobierno español que tome nota de la sentencia y admita la independencia del país: «Ya no hay razón para que los países rechacen reconocer al Estado», declaró la alemana Doris Pack, eurodiputada del PPE. No fue la única: el presidente del Parlamento Europeo, Jerzy Buzek, pidió respeto internacional hacia la sentencia y dijo confiar en su utilidad «para lograr la paz en los Balcanes» en vez de convertirse en un «pretexto para prolongar la disputa».Ante la negativa de Serbia a reconocer el Estado de Kosovo, Europa se ofrece como mediadora para el diálogo entre Pristina y Belgrado, según apuntó ayer la Alta Representante de la UE, Catherine Ashton. Sin embargo, el portavoz del Departamento de Estado de EE UU, J.P. Crowley, le recomienda a Europa «una posición común frente a Kosovo» que pase por «declarar su independencia». Crowley recordó que la independencia kosovar «no es aplicable a otras situaciones» por tratarse de un caso único en el mundo. Mientras, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, exhortó a todos los países «a que reconozcan el país».Asimismo, la OTAN mantendrá sus actuaciones en la antigua provincia serbia «de forma imparcial, para mantener la seguridad en el conjunto del territorio», aseguró su secretario general, Anders Fogh Rasmussen.Al rosario de reacciones que la sentencia del CIJ ha desencadenado se sumaron precisamente voces catalanas. El presidente de ERC, Joan Puigcercós, señaló la sentencia como «un ejemplo para el día en que Cataluña proclame su independencia». Del mismo modo, un portavoz de Convergencia Democrática de Catalunya afirmó que «legitima» el derecho democrático de los pueblos a la «autodeterminación», si bien su partido «confía en las instituciones democráticas del Estado para debatir sobre estas cuestiones con tranquilidad», remarcó.Los separatistas georgianos y el Gobierno de Albania se sumaron a la celebración por la sentencia de la CIJ. Este último asegura que se trata de «una gran contribución» para la paz en la zona, mientras que el líder abjaso, Serguei Bagapsh, opina que «también legitima el derecho de Abjasia y de Osetia del Sur a su autodeterminación».