Carcaño: «Egoísta manipulador y de inteligencia baja»

El asesino confeso de Marta del Castillo, Miguel Carcaño
El asesino confeso de Marta del Castillo, Miguel Carcaño

SEVILLA- «Sin ningún trastorno psicopatológico, de orientación, memoria o similar»; con una inteligencia «normal-baja» que «le dificulta hacer planes a largo plazo»; sin grandes objetivos, ya que se presenta como una persona con «la vida culminada», de «20 años, con casa, novia y trabajo»; «egocéntrico», «con facilidad para las relaciones interpersonales pero siempre en busca de su beneficio»; «sin elevados rasgos de agresividad»; «manipulador y mentiroso». Así es el asesino confeso de Marta del Castillo según los peritos que lo examinaron.

Los expertos que estudiaron, hasta marzo de 2010, la mente del principal implicado en la desaparición y muerte de Marta aseguraron que para nada se trata de «un sociópata o psicópata» e indicaron que Carcaño veía en su hermano –Francisco Javier Delgado, el presunto «cerebro» del crimen, según la familia – a un padre, ya que con el suyo biológico «no tuvo contacto». Hacia la pareja con la que convivió su madre sólo mostraba «una afectividad superficial». «Me hubiera gustado que fuese más mi hermano que mi padre», llegó a asegurar Miguel a los psicólogos que testificaron en la decimosexta jornada del juicio. Los peritos opinaron que el intento de suicidio de Miguel respondió más a un intento de llamar la atención y mostrar su desacuerdo por su próximo cambio de módulo en la cárcel que a una querencia por quitarse la vida.

Los psicólogos que trataron a los padres de Marta, por su parte, señalaron que su duelo puede convertirse en «patológico».

 

Los rasgos del asesino
1. Egocéntrico
Carcaño tiene facilidad para establecer relaciones, pero siempre en beneficio propio.
2. Limitado
Su inteligencia es «normal-baja», sin capacidad para ir más allá del corto plazo.
3. Mentiroso
Su ego manipulador le lleva a contradecirse del inicio al final de sus exámenes psíquicos.