Ciclismo

París

Vinokourov: «No creo que Contador se haya dopado»

«No creo que haya podido hacer una cosa así porque el año pasado trabajamos mucho sobre la imagen del equipo y sobre el programa antidopaje», declaró el que fuera su compañero de filas.

El ciclista kazako del Astana Alexandre Vinokourov, de 37 años, aún siente que tiene piernas para intentar ganar alguna etapa del Tour de Francia y sueña con lucir el maillot amarillo durante la ronda gala.

"El año pasado sentí que aún tengo piernas. No para ganar, pero sí para competir por algunas etapas. Lograr el maillot amarillo sería ideal", dice en una entrevista publicada hoy por "L'Équipe"el kazako, que se fija como objetivo del año intentar ganar alguna de las clásicas Amsterl, Flecha Valona o la Lieja-Bastoña y estar fuerte en el Tour.

Vinoukurov, al que sus compañeros llaman "Vino", volvió a la competición en agosto de 2009 tras una sanción de dos años por dopaje sanguíneo.

El ciclista reconoce en la entrevista que le resultó duro enfrentarse a las críticas de la prensa tras su vuelta, especialmente cuando ganó la Lieja-Bastoña.

"La reacción de la prensa, cuando vuelves de dos años de suspensión, no te da oportunidad y dice que aún te dopas, me hizo daño, confesó el ciclista, que dijo que se esperaba las críticas pero "quizá no tan violentas".

Sobre la situación de su ex compañero de equipo, el español Alberto Contador (que dio positivo por clembuterol y al que la Real Federación Española de Ciclismo no ha sancionado), el kazako dice que no cree que el triple campeón del Tour se haya dopado con anabolizantes.

"No creo que haya podido hacer una cosa así porque el año pasado trabajamos mucho sobre la imagen del equipo y sobre el programa antidopaje", declaró el que fuera su compañero de filas.

La noticia le sorprendió, dice, y le ofreció al español la ayuda de sus abogados, por si necesitaba asistencia jurídica.

"Le dije que si necesitaba cualquier cosa, que estaba ahí", agrega.

Sin embargo, "Vino"se muestra mucho más duro con el caso de Ricardo Ricco, quien tras superar una sanción de dos años por dar positivo por CERA (EPO de tercera generación), tuvo que ser hospitalizado por, presuntamente, haberse practicado una autotransfusión que pudo costarle la vida.

"No hay palabras. Es una desgracia para el ciclismo. Vuelve tras dos años de suspensión, empieza a recuperar su imagen en Italia y hace algo igual. No lo comprendo. No puedo hacer ningún comentario. Es algo estúpido", señala el kazako.
Sobre su futuro después del ciclismo, explica que se ve en un puesto de responsabilidad dentro del equipo Astana, para el que habrá que buscar a otro ídolo kazako que dé continuidad al proyecto.

"Actualmente buscamos un kazako que pueda reemplazar a Vinokourov y, aunque no sea fácil, es mi trabajo. Encontrar un corredor para ganar el Tour. Ese es nuestro objetivo", asegura.
Otra de las opciones que se plantean es fichar al ruso Denis Menchov, corredor el Geox, que no ha sido invitado al Tour de Francia.

"Quizá para el año que viene, por qué no. Pero esta temporada creo que es demasiado tarde", dice "Vino", que señala que se trata de un corredor irregular que "no gana muchas carreras pero que cuando gana lo hace en las grandes como en el Giro de Italia (de 2009) o la Vuelta a España (de 2005 y 2007)".