La economía de Valladolid adolece de falta de innovación tecnológica para competir

Valladolid- Hace falta más innovación y ofrecer productos diferenciadores para poder competir en los mercados y que la economía de Valladolid dé un paso adelante. Así lo desvela el libro editado por Cajamar que, bajo el título «La economía de la provincia de Valladolid» y dirigido por Josefa Eugenia Fernández Arufe y Olga Ogando, realiza, a través de la aportación de 23 autores, una detallada radiografía de la situación actual.

Fernández Arufe resaltaba durante su intervención que una de las principales conclusiones es que para que exista crecimiento hay que apostar decididamente tanto «por el conocimiento como por la innovación» y que la inversión en I+D+i tiene que aumentar «y nunca decrecer».
Asimismo, indicó que el camino a seguir es «más Europa», con un pacto europeo a favor del crecimiento y donde se produzca una reforma en el marco fiscal, al existir «figuras fiscales que no sirven en estos momentos».

Así, en esta publicación, se destaca que el rico patrimonio natural de la provincia puede suponer una importante fuente de riqueza y empleo, así como la cultura y el patrimonio, que ofrecen una oportunidad a medio y largo plazo y podrían ayudar al crecimiento de los territorios. Actualmente, este sector ocupa un 4 por ciento del mercado nacional, por lo que Fernández Arufe añadía, que hay mucho campo por andar.

Otra de las patas claves en el futuro y que ya es una realidad es el sector de la agroalimentación, que en estos momentos supone el 20 por ciento de la producción y empleo regional (38.000 personas y 9.200 millones de euros de facturación). En su contra, que el tamaño de las empresas son muy reducidos y la falta de innovación y de perspectiva temporal en la dirección empresarial, algo que también ocurre en la actividad industrial, cuyo bajo nivel tecnológico le otorga «una cierta vulnerabilidad».

También, entre los principales desafíos que desvela este estudio se encuentran una mayor diversificación de la estructura productiva; buscar nuevas alternativas a la construcción y trabajar en la búsqueda de una posición más competitiva en los mercados extranjeros.