Astilleros echa el cierre y los trabajadores culpan a la Junta

Los administradores concursales instan a liquidar la factoría ante la ausencia de inversores

Un grupo de trabajadores de Astilleros de Sevilla, ayer en la factoría
Un grupo de trabajadores de Astilleros de Sevilla, ayer en la factoría

Sevilla- Fin a 58 años de actividad naval en la capital hispalense. Astilleros cerrará con toda probabilidad a finales de septiembre y los trabajadores afectados –un total de 80– anuncian ya un «otoño caliente» ante la «falta de compromiso» de la Junta de Andalucía con la factoría sevillana. El cierre se producirá tras pedir los administradores concursales, nombrados por el juez tras entrar la empresa hace casi un año en concurso de acreedores, el inicio del proceso de liquidación.

De hecho, desde que pasó a manos privadas en 2006, Astilleros ha ido de mal en peor. El grupo público Izar vendió la factoría a la empresa que gestionaba el Astillero de Huelva. Los casi 200 millones de euros de deuda que arrastra la empresa han obligado a los propietarios a plantear el cierre. La Junta y los sindicatos hicieron un frente común para evitar esta situación, e incluso se llegó a un acuerdo para quitar el poder político a los dueños y nombrar a un administrador único que asumiese la gestión. Tras anunciarse el concurso de acreedores, el Gobierno andaluz ha intentado encontrar sin éxito a un inversor que se hiciera cargo de la factoría.

Ante este panorama, el presidente de la Junta, José Antonio Griñán, señaló que la posición de la Administración andaluza es «de intermediación y apoyo en todo aquello que sea conseguir, si es posible, que no cierre, y si cierra, pues dar el mayor apoyo a los trabajadores».

Griñán aseguró que «hasta anoche» –por ayer– estuvo reunido el consejero de Economía, Innovación y Ciencia, Antonio Ávila, con los representantes del astillero, por lo que matizó que la Junta «mantiene una comunicación constante».

Por su parte, los trabajadores iniciaron un encierro de carácter «permanente e indefinido» al sentirse «engañados, humillados y utilizados» por la Junta. Los empleados se concentraron ante la factoría para explicar la situación y criticar la actitud del Gobierno andaluz, toda vez que, según explicó el portavoz del comité de empresa, Joaquín Martínez, el pasado jueves se celebró una reunión en la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia, donde «la Junta , con nocturnidad y alevosía, nos comunicó el cierre de la factoría».

El comité de empresa mantiene que esta noticia ha sentado «como un jarro de agua fría, pues en ningún momento esperábamos que la empresa llegara a su cierre», toda vez que «durante año y medio, desde 2009, hemos estado en manos de la Junta, con un administrador único de su confianza y tras establecerse una hoja de ruta. En abril de 2011 alcanzamos un acuerdo para reactivar la carga de trabajo, pero en estos momentos la Junta se ha echado atrás y nos ha cerrado la empresa», dijo.

De su lado, el secretario general de CC OO de Andalucía, Francisco Carbonero, se mostró convencido de que ha habido «premeditación» en el cierre de los Astilleros de Sevilla y Huelva, ya que «era muy duro» llevar a cabo la clausura de ambos al mismo tiempo y dejó claro que el sindicato «peleará» por el mantenimiento del empleo industrial.


El sector auxiliar augura el «final de la industria naval en Sevilla»
El sector auxiliar naval de Sevilla lamentó ayer el cierre de Astilleros y vaticinó, en consecuencia, «el final de la industria naval en la provincia», culpando de la situación a la Junta de Andalucía y al PSOE. Fuentes del sector consideraron una «auténtica barbaridad» el hecho de «quitarnos una industria tan representativa para una ciudad como Sevilla y para Andalucía, cuando da tantos puestos de trabajo». «Se acabará con una tradición de más de ocho siglos haciendo barcos en Sevilla por una mala gestión de la Junta», agregaron las fuentes, quienes pidieron «responsabilidades políticas y jurídicas para los administradores y los políticos» ante esta situación «indignante».