Lindsay Lohan toca fondo

El particular «annus horribilis» no podía terminar peor para Lindsay Lohan. Una trabajadora de la clínica de rehabilitación Betty Ford la acaba de acusar de haberla agredido. En este centro de Malibú, la interprete se encuentra internada para recuperarse de sus múltiples adicciones como parte de una condena por conducir ebria que cumpliría el próximo 3 de enero

Lindsay Lohan, sospechosa en una supuesta agresión
Lindsay Lohan, sospechosa en una supuesta agresión

Los hecho ocurrieron el 12 de diciembre, cuando salió durante unas horas de la clínica de rehabilitación para ir a la peluquería. Al regresar al centro tuvo un encontronazo con Dawn Holland, responsable de la guardia durante esa jornada. Al parecer, y según el testimonio de Holland, Lindsay salió con otras dos pacientes a dar una vuelta y regresaron 10 minutos más tarde del toque de queda –la 1 de la madrugada– oliendo a licor. A su llegada, ella les dio el alto y se dispuso a hacerles un test de alcoholemia, pero Lindsay se negó –al parecer, ha estado cien días sin probar una gota– y la empujó. Cuando se dispuso a llamar a la Policía, la actriz le «agarró de la mano derecha» para quitarle el teléfono, a la vez que la insultaba, provocándole algunos hematomas.

Versiones enfrentadas

Holland ha declarado además que una de las compañeras de Lindsay Lohan admitió haber bebido alcohol, por lo que la trabajadora se dispuso a hacerle la prueba a las tres jóvenes. Pero cuando acudió a su habitación, la artista le gritó que estaba hablando con su madre y ésta le estaba diciendo que no tenía por qué hacerse ningún test.

Esta versión dista de la ofrecida por la intérprete de «Chicas malas», que niega la agresión, defiende que llegó a su hora, mantiene que Holland siente animadversión hacia ella y que estaba deseando tener una excusa para enfrentarse con la joven ahora que su estancia en Betty Ford llega a su fin. El representante de Lohan insiste en que fue Lohan quien llamó a la Policía para informar de lo ocurrido y recibir asistencia ante la actitud violenta de la trabajadora. Ante el cruce de acusaciones, la Policía ha iniciado una investigación.

Unos días después de lo ocurrido, Holland se puso en contacto con los medios de comunicación para contar lo sucedido y aportar el informe de la clínica sobre la agresión de Lohan. Como consecuencia, los responsables del centro la han despedido. «Por desgracia, el 21 de diciembre de 2010 uno de nuestros empleados violó la norma de estricta confidencialidad al identificar públicamente a una paciente en una entrevista con un medio de comunicación y distribuir un documento con información privilegiada», reza el comunicado firmado por los directivos de Betty Ford.

Holland ha esgrimido su derecho a defenderse de las acusaciones de Lindsay tras conocer su despido fulminante. «La historia era pública antes de que yo hablara. Si ella tiene derecho a decir: ‘'Despedid a esa zorra'', yo debería poder defenderme», ha declarado.


Miley Cyrus: «No soy como ella»
Miley Cyrus también está en el punto de mira. La decadencia de Lindsay Lohan, estrella adolescente de la mano de Disney, ha hecho levantar sospechas sobre si su sucesora en el título, en la ficción Hannah Montana, seguirá sus pasos. Sobre todo, después de que durante las últimas semanas se publicaran varias imágenes donde a la actriz y cantante adolescente se la viera ebria y fumando marihuana. «No quiero ser como Lindsay, evito las compañías peligrosas», asegura, sin embargo, la joven.