La Agencia Tributaria investiga a Aristrain por un presunto fraude fiscal

El domicilio particular y un despacho profesional en Madrid del empresario siderúrgico José María Aristrain fueron registrados días pasados por la Policía, como consecuencia de una orden dictada por un Juzgado de la Plaza de Castilla.

José María Aristrain ha amasado su fortuna con el acero

Según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del asunto, el registro se llevó a cabo como consecuencia de una denuncia presentada por la Agencia Tributaria en la Fiscalía, en la que se reclama al industrial acerero una deuda por un supuesto fraude fiscal, que podría alcanzar la cifra de 90 millones de euros.
Durante los registros, las Fuerzas de Seguridad del Estado trataron de obtener datos que avalen dicha denuncia, que corresponde, al parecer, a varios ejercicios fiscales.

Aristrain, según las citadas fuentes, ha argumentado en su descargo que tiene fijada su residencia en Suiza, país en el que pasa más tiempo que en España, y donde ya ha pagado los correspondientes tributos. El empresario hizo construir hace unos años una casa en la estación de esquí de Gstaad, que pasa por ser la vivienda más cara del país. Su valor se estima en algo más de 60 millones de euros.

Diferente criterio

Sin embargo, según las citadas fuentes, las investigaciones ordenadas por el Juzgado, a petición de la Fiscalía, habrían acreditado que, al menos, a efectos tributarios, el empresario sigue manteniendo su residencia habitual en España.

José María Aristrain tiene 50 años y heredó de su padre una empresa siderúrgica que primero fue vendida al consorcio español Aceralia por una cantidad cercana a los 40.000 millones de pesetas, unos 250 millones de euros. La integración de Aceralia primero en el grupo Arcelor y posteriormente en Mittal ha multiplicado su fortuna hasta situarse en el «top ten» de los hombres más ricos de España.


Una vida dedicada a la siderurgia
Acostumbra a pasar lo más desapercibido posible. Incluso se niega a llevar guardaespaldas, a pesar de que su nombre ha figurado en todas las listas de ETA. José María Aristrain está vinculado a la siderurgia desde que a los 24 años tuviera que hacerse cargo de la empresa que lleva su apellido tras el fallecimiento de su padre en un accidente de aviación. Del próspero negocio familiar Aristrain ha hecho un imperio que ha terminado bajo la batuta del magnate mundial del sector, el indio Lakshmi Mittal. A mediados de los noventa, José María Aristrain integró la empresa en Aceralia, que acabó integrándose en el consorcio europeo Arcelor y fusionándose con Mittal. Hoy posee el 3% del mayor grupo siderúrgico del mundo. Su fortuna, la novena de España, es de 1.700 millones de dólares (1.220 millones de euros), por delante incluso de la de Emilio Botín, Juan Abelló, Alberto Alcocer y Alberto Cortina.