España campeona de Europa Sub21

Los goles de Ander Herrera y Thiago hacen que España sea también campeona de Europa Sub '21

Los jugadores españoles celebran el gol de Thiago que decidía la final ante Suiza
Los jugadores españoles celebran el gol de Thiago que decidía la final ante Suiza

Gol de Ander Herrera. El principio y el final en el torneo ha sido el mismo para España. Pero el de ayer, ese remate de cabeza llegando desde atrás para superar a los centrales suizos que esperaban clavados al suelo de su área pequeña, vale más. Vale un título, el Europeo sub'21, el tercero para España. Y Ander, que apareció donde se esperaba a Adrián, quedará para siempre como el héroe de la final. El triunfo demuestra a España que hay mucha vida detrás de los campeones del mundo. Futbolistas como Dídac, que abrió el campo por el lado izquierdo para dar una solución a Mata ante el atasco con el que esperaba Suiza en el borde del área. Y su centro encontró la cabeza de Ander Herrera. La gloria.

Lo bueno de estos futbolistas es que ya sabían ganar cuando llegaron a Dinamarca para disputar el torneo. Una sana costumbre la de ganar títulos que España no quiere perder. Tampoco el estilo. A la Sub'21, como a la campeona del mundo, la esperan los rivales con todos atrás y Dios de «9», como dicen los argentinos. Pero España no se cansa de tocar. Para eso vive Thiago, para cuidar el balón con sus pies, por dentro o por fuera.

A las nuevas generaciones del fútbol español ya no las asustan los historiales cargados de títulos o los rivales cargados de estadísticas. Como los suizos, que no habían recibido un gol en todo el Europeo hasta que la pelota encontró la cabeza de Ander Herrera.

Confiada en su fortaleza defensiva y en el gusto español por controlar los partidos, los suizos aguantaron atrás a la espera de una oportunidad en el contraataque. El gol lo tuvo Shaqiri en una media vuelta que cazaron los puños de De Gea. Era un aviso para España, que no era capaz de encontrar a Adrián. El máximo goleador del torneo tuvo una en la primera mitad, pero el disparo con la izquierda se le fue muy desviado. No era su día, no encontraba los desmarques y fallaba los controles. No servía de referencia para sus compañeros y Milla acabó sustituyéndolo.

Su intención, como otros días, era que el equipo terminara en uno de sus extremos, era Muniain. Suiza necesitaba empatar y empezaba a dejar espacios que los españoles podían aprovechar. Pero no dio tiempo a saber si la idea de Milla podía funcionar. Thiago lanzó la falta que aprovechó el seleccionador para hacer el cambio y consiguió el segundo. Un gol espectacular, un golpeo plano que sorprendió a la defensa y al portero suizo. No había barrera. Había otro gol, otro triunfo para España, otro campeonato.

Era el premio que necesitaba Thiago, siempre discutido por su facilidad para perderse en los partidos. Su único problema es que el fútbol le resulta tan fácil que, cuando los rivales no le complican la vida, él intenta cosas más difíciles. Que muchas veces funcionan, como el gol de ayer. El gol que demuestra que todavía quedan brasileños de verdad, aunque ahora son españoles.

El triunfo que mide el nivel del fútbol español, tan superior al resto que se autoeliminan sus rivales. No juegan cuando juega España. Se limitan a aguantar, a esperar que un contraataque les dé la posibilidad de ganar a los mejores.

Pero España siempre encuentra una manera de seguir jugando. Porque todos saben y Botía y Domínguez, los dos centrales, son los únicos que tienen la obligación permanente de defender. Su oportunidad la encuentran en los córners, como Botía ayer, que remató solo y de frente un córner, pero la pelota se le escapó muy por encima del larguero.

Todos juegan porque los laterales son dos extremos más. Da igual Dídac que Montoya, siempre abriendo el campo por la derecha. Porque para guardarles la espalda ya está Javi Martínez. El capitán sale vivo de cada pelea y parece capacitado para sostener él solo el equipo sobre sus espaldas. Sus compañeros le reconocen como el «jefe». Y él, que ya era campeón del mundo y no necesitaba más gloria, llegó a Dinamarca para ayudar a sus amigos a sentirse campeones como él.

Ya lo son. «La Roja» tiene herederos que ya saben por dónde continúa el camino de los éxitos. Es campeona de Europa absoluta y Sub'21. Esperan los Juegos.


- Ficha técnica:
0 - Suiza: Sommer; Koch, Klose, Rossini, Berardi; Lustenberger; Shaqiri, Frei (Gavranovic, m.54), Xhaka (Kasami, m.68), Emeghara (Abrashi, m.54); y Mehmedi.
2 - España: De Gea; Montoya, Botía, Domínguez, Didac Vilá; Javi Martínez, Ander Herrera (Capel, m.89), Thiago, Mata, Muniaín (Parejo, m.86); y Adrián (Jeffrén, m.81)
Goles: 0-1, m.41: Ander Herrera. 0-2, m.81: Thiago.
Árbitro: Paolo Tagliavento (ITA). Amonestó a Lustenberger (16) y Berardi (62) por Suiza, y a Javi Martínez (78) y De Gea (92) por España.
Incidencias: final del Europeo sub'21 de Dinamarca disputado en el Aarhus Stadion ante de 16.110 espectadores. El árbitro portó brazalete negro por el fallecimiento del colegiado ruso Vladimir Pettay en un accidente aéreo. Presidió el encuentro Michel Platini, máximo mandatario de la UEFA, acompañado por Ángel María Villar, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).