Pamplona

Joselillo: «Pamplona tiene repercusión mundial da igual cómo estés cortar orejas sirve»

Como si de su particular oasis se tratara, José Miguel Pérez «Joselillo» regresa un año más a su plaza talismán. Pamplona se ha convertido en un bálsamo real, sin espejismos, dentro del duro peregrinar en el desierto que supone el descenso en el número de festejos que tanto daño está haciendo a un buen puñado de toreros. El vallisoletano, fiel a su gran raza, no se esconde, y vuelve a anunciarse con la ganadería de Dolores Aguirre. Un hueso duro de roer que, para él, se ha convertido en apetitoso manjar en forma de repetidos triunfos.

Joselillo: «Pamplona tiene repercusión mundial da igual cómo estés cortar orejas sirve»
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-No hay San Fermín sin encierro y, ya casi se puede decir, que tampoco sin Joselillo.
-Está claro que Pamplona es un referente en mi carrera. La plaza y la feria más importante desde el primer día que pisé su arena. Siempre me ha servido mucho para reafirmar mis temporadas. Me hace mucha ilusión estar otro San Fermín más y espero dar una buena tarde de toros.

-¿Cómo llega a Pamplona?

-Como acabo de decir, sobre todo, ilusionado. Por encima de todo. Atravieso un buen momento y he tenido triunfos importantes en Vic-Fezensac (Francia) y Sahagún (León). Llego mentalizado y preparado para volver a dar la cara y lograr un triunfo muy necesario.

-La crisis apreta, ¿es el año que más falta le hace un triunfo aquí?
-No. Lo necesito tanto como los anteriores. Estamos en un escenario con repercusión mundial, en una de las plazas más importantes del mundo, cortar las orejas aquí siempre viene bien. Sirve mucho. Da igual cómo estés. Si además te encuentras en una situación complicada y quieres escalar puestos en escalafón como yo, pues el hambre de éxitos es aún mucho mayor.

-¿Tanto lo están notando?
-Sí se nota, sí. Mucho. Al fin y al cabo, aunque los profesionales amemos este mundo como nada más, el toreo no deja de ser un espectáculo; no una necesidad básica. Es normal, y muy lógico, que se esté notando el descenso tanto en festejos como en taquilla, porque hay gente a la que no le dan las cuentas para llegar a cada final de mes.

-Si Pamplona es su plaza, Dolores Aguirre es su ganadería. Un triángulo equilatero que mañana vuelve a unir sus vértices mañana.

-Y ya van cinco años. En Pamplona, todas fueron de esta divisa. Hasta ahora siempre me ha dado buena suerte, ha sido sinónimo de triunfo, aunque algunas veces me haya costado derramar unas «gotitas» de sangre. Pero de lo malo, no me acuerdo, en mi mente sólo está grabado que Dolores Aguirre le ha dado grandes satisfacciones a Joselillo en San Fermín.

-Alegrías que en esta ciudad tienen otro sabor. ¿Es tan diferente el público de Pamplona al del resto de ferias?
-No cabe duda de que es especial. Quizás sea porque existe la dificultad de que hay dos tipos de aficionados muy equidistantes. Por un lado, hay un sector que son grandísimos aficionados, muy entendidos; por otro, está el público de las peñas o que acude simplemente a divertirse. Encontrar el equilibrio en la balanza y conseguir que todo el público se entregue como suele hacerlo Pamplona hace que un triunfo aquí sepa tan bien.

-Y el encierro, ¿es partidario o cree que por la tarde se resiente el toro?
-No sé qué efecto tendrá, pero de lo que sí estoy seguro es de que, como mínimo, no perjudica a las reses. También es verdad que el toro de Pamplona se suele caer mucho menos que en otros lugares. Es posible que ayude a desestresarlo, a que esté más relajado por la tarde. Además, un encierro tan medido y cuidado, con el esmero que ponen en San Fermín, no puede ser un lastre.

-Todavía no ha pisado Las Ventas este año, a mucha gente le extraño su ausencia...
-Bueno, las circunstancias vinieron así. No me voy a quejar, lo único que puedo hacer es luchar y hacer méritos para, ya que no entré en San Isidro, poder ir a lo largo del verano o incluso en Otoño.

-¿Le veremos entonces en verano en la capital?
-Hay que esperar. Yo estoy deseando ir, esa labor es de mis apoderados, mi obligación es trabajar a diario para llegar preparado y consciente de la importancia de la plaza que estoy pisando cuando me toque torear en Madrid.

-Más allá del compromiso de mañana, ¿qué aparece en su horizonte?

-Hay varias corridas de toros hechas. Mi deseo es torear la mayor cantidad de festejos entre agosto y septiembre que son los dos meses de mayor concentración de espectáculos. Es el momento fuerte de la temporada y esperamos torear un número decente de tardes para seguir avanzando en mi trayectoria.