El «Tea Party» copa las candidaturas republicanas

Christine 0'Donnell no tenía posibilidades de entrar en la batalla por el escaño de Biden hasta que Sarah Palin la apoyó. 

La representante del «Tea Party», Christine O'Donnell, de 41 años, dio el pasado martes la sorpresa al alzarse con la victoria de la candidatura del Partido Republicano al Senado por el escaño de Delaware. «El pueblo de Delaware habló: Basta de la política de siempre», gritó O'Connell ante sus seguidores mientras festejaban su triunfo.

Defensora del derecho de portar armas e ilegalizar el aborto, jamás contó con el respaldo de su partido para las elecciones generales del 2 de noviembre, fecha en la que se renueva la Cámara de Representantes al completo y un tercio del Senado. Hasta ayer, estaba clara la posibilidad de recuperar el Congreso por el enfado de los votantes con el presidente Barack Obama. Y los líderes republicanos han apostado en las plazas importantes indecisas por candidatos moderados. Son los que tienen la llave para arrancar la mayoría a los demócratas en el Congreso.

Cuentan con la cualidad de llamar la atención del electorado insatisfecho con Obama, pero que tampoco quiere volver a la época de George W. Bush. Ahora con estos últimos resultados de las primarias del martes, que se celebraron también en Maryland, Massachussetts, New Hampshire, Nueva York, Rhode Island y Wisconsin, el Tea Party se ha colado en sus planes.

En los comicios de Delaware, un estado de tradición demócrata, todo cambió cuando el comentarista Glenn Beck presentó a la candidata conservadora Christine O'Donnell y la ex gobernadora de Alaska Sarah Palin hace días. Su amistad fue inmediata. Con su apoyo, la ex gobernadora ha lanzado a O'Donnell, que en un principio no tenía posibilidades ante Mike Castle, el candidato republicano del partido, perfecto para derrotar a los demócratas.

Asimismo, en el estado de Nueva York, un forastero en la política, respaldado también por el «Tea Party», Carl Paladino, ha conseguido asegurarse la candidatura republicana para el puesto de gobernador al vencer al ex congresista, que quería el «establishment», Rick Lazio.

Así las cosas, la estrategia se complica para los republicanos que advirtieron que no van a respaldar a O'Donnell, aunque sí cuenta con el apoyo de su amiga Palin. Mientras, los demócratas se frotan las manos. Ayer el ex presidente Bill Clinton admitió que «los nuevos candidatos republicanos convierten a Bush en un liberal». También, la portavoz de la Cámara de Representantes., la demócrata Nancy Pelosi se congratuló de las últimas victorias del movimiento conservador del «Tea Party».

Estos resultados hacen imposible lanzarse a realizar cualquier pronóstico después de que se barajase durante el verano que los demócratas podían perder la mayoría en el Congreso. Sin contar los resultados del martes, los candidatos republicanos ya han sido derrotados por políticos respaldados por el «Tea Party» en otros comicios internos celebrados en Nevada, Colorado, Florida, Kentucky y Alaska.


El origen del Partido del Té
- El «Tea Party» toma su nombre de la protesta de 1773, encabezada por el Partido del Té en Boston, contra los impuestos británicos.
- Actualmente se opone al incremento de gastos de la Administración Obama.
- Tomó fuerza el pasado verano, cuando comenzó su campaña contra la reforma sanitaria y las medidas de estímulo econónico de Obama.