El político irónico

La Razón
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E s un hombre serio que ha aprendido a sonreír. Su mueca ladeada demuestra un humor inteligente e irónico, pero no es cercano. Tiene una gran seguridad en sí mismo, siempre con la espalda recta, una mirada clara y un lenguaje directo. En sus apariciones públicas se sujeta las manos en la parte anterior, y sujeta la mano izquierda a la derecha, lo que demuestra autocontrol. Dentro de su paralingüística, el tono es excesivamente similar. Sería positivo que introdujera mayor expresividad para lograr mayor escucha activa. Con más intensidad, énfasis y flexibilidad vocal conseguiría llegar a un mayor público. Su parte emocional la muestra cuando sube las cejas, como en su toma de posesión, al hablar de su tierra, de su familia o de su relación con Miguel Sebastián. Debería centrarse en sonreír más, introducir intensidad en su discurso y mostrarse menos tenso. Como rasgos positivos destaca su seguridad y la buena estructura en sus ponencias.

 

El veredicto
Su arma secreta:
seguridad en sí mismo.
Su punto flaco:
su sonrisa ocasional.
Miente con sus gestos: NO