Crecen los tratamientos de fertilidad por la demanda de mujeres de más de 40 años

Las que nacieron a principios de los setenta, «no pueden esperar más». La crisis no les frena, pero si fracasan, tardan más en volver a intentarlo

Los dos primeros bebés gestados a partir de óvulos «cogelados sin hielo» nacieron en el IVI de Valencia
Los dos primeros bebés gestados a partir de óvulos «cogelados sin hielo» nacieron en el IVI de Valencia

Valencia- Las dificultades para conciliar la vida laboral y familiar y el coste, emocional y económico que supone, llevaron a muchas españolas a posponer la maternidad. Sin embargo, la naturaleza no espera y las mujeres que ahora cumplen cuarenta años, llenan las consultas de las clínicas de infertilidad en busca de una respuesta a la llamada del reloj biológico.

«Hay decisiones que no pueden esperar más. Al menos si quieres utilizar tus propios ovocitos y tener una tasa de éxito aceptable», explica al respecto el director del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) en Las Palmas de Gran Canarias, Javier Domingo.

La red de centros IVI en España es testigo del éxodo materno, pues en el primer semestre del año han realizado casi 12.300 tratamientos -inseminación artificial y fecundación in vitro-, unos 300 más que el año pasado y 1.100 más que en 2010. Y ello pese a la crisis, «o precisamente por ella», apunta Domingo. «Muchas mujeres de esa edad han sido despedidas, están ahora en el paro y piensan que es el mejor momento para tener un bebé», pues le pueden dedicar más tiempo y no interrumpe su carrera. De hecho, en los últimos tres años, uno de cada tres procesos se realizaron a mujeres de más de 40 años.

Lo que sí ha variado es la frecuencia con la que someten a dichos tratamientos. Si antes de la crisis volvían a intentarlo a los tres y cuatro meses tras un fallido, actualmente ese periodo es, como mínimo de seis meses, siendo lo normal que esperen hasta un año, «cuando ya han logrado reunir de nuevo un poco de dinero».
Las penurias económicas que vive el país parecen haber beneficiado al IVI. Según admite Domingo, «los pacientes quieren ciertas garantías, no pueden permitirse ir probando, y como conocen nuestro nivel de éxito...».. Sin embargo, anima a todas las mujeres que tengan claro que quieren ser madres en el futuro, que opten por la vitrificación de ovocitos, «ya que la tasa de embarazo no son las mismas que a los treinta y además es más barato que recurrir a la donación de óvulos».

Respecto a este asunto, el especialista niega que la principal motivación de los y las donantes sea la económica, «sigue siendo una decisión altruista», sobre todo en el caso de las mujeres, pues deben someterse a un proceso que implica ciertas molestias y tiempo.

Sí que confirma, por otra parte, que sigue habiendo un déficit de donaciones de las razas minoritarias en la Comunitat Valenciana. «Siempre se intenta que la madre y su futuro bebé compartan ciertas características físicas, pero, en ocasiones, es difícil hallar donantes de procedencia árabe o asiática».