Tita no cree que Borja se compre un chalé por Jesús Mariñas

Carla Royo ha creado una firma de ropa, «Bycarla»
Carla Royo ha creado una firma de ropa, «Bycarla»

Carmen Cervera despedirá el año sola pero antes se estrenó, junto a Luis del Olmo, como presentadora de la última edición de los Premios Protagonistas en Barcelona, que superó las convocatorias madrileñas. La Ciudad Condal vuelve a encabezar los grandes eventos sociales, supera a Madrid, que ya no interesa. A las fiestas siempre acuden los mismos y no causan ninguna curiosidad. Se repiten hasta la saciedad y por eso son muchos los que aguardan ilusionados las próximas cenas navideñas, como la que organizan Cuqui Fierro o Maika Pérez de Cobas. A su mesa se sientan más de cien comensales. Anfitrionas de las que no se estilan, Cuqui retoma algo de lo que no era costumbre y que hace años que no organiza por problemas de salud.

A la velada acudieron Vicky Martín Berrocal, Fiona Ferrer y Carmen Lomana, que ahora se enfrenta a su gran defensor, Jorge Javier Vázquez. En «Sálvame» le dan para el pelo. Alaska, su marido y la inevitable Nuria March, de sonrisa forzada, se encontraron con Carla Royo, que sigue vendiendo sus perfumes con encanto. No tiene la espontaneidad de su madre, Carmen Urrestarazu, todavía espléndida aunque algo canosa. Vive en Santander como la hoy delgadísima Carmen Martínez-Bordiú. Ella es como el licor añejo, su presencia siempre agrada.

En el nombramiento de Vargas Llosa como hijo adoptivo de Madrid chocó ver a Nati Mistral, que, con Aurora Bautista, estrenó el mejor teatro del peruano. Protagonizaron «La señorita de Tacna» y «La Chunga», última obra a la que asistió Isabel Preysler. Fue hace más de 25 años.

La baronesa se explicó ante el alarde inmobiliario de Borja y Blanca. Comentaron que estaban planeando trasladarse a la urbanización madrileña «La Finca», a un chalé valorado en cinco millones de euros. Lo asegura la revista «Diez minutos» y Tita lo cuestiona. A pesar de los tres millones que ha recibido el hijo de la baronesa, su economía no es muy boyante. De ahí que mamá ponga en tela de juicio a sus distanciados niños. Ni entonando el anuncio de turrones se les oirá gritar lo de «¡Vuelve a casa por Navidad!». Son firmes e inconmovibles después de insistir en que viaje a Barcelona para conocer a su segundo nieto. El niño ha tenido pulmonía y se la contagió a su hermano Sasha.