Europa

Romina se enfrenta a la Prensa en Barcelona por Jesús Mariñas

Ser o no ser, aquí no hay hamletianas dudas. El gran interrogante era conocer qué ropa interior utiliza el andrógino Andrej Peijic. Querían ir al fondo y, haciéndome portavoz de muchos sentires, pregunté la cuestión a Eduardo, su mánager en Europa que mantiene el éxito inamovible de Velencoso y Jon Cortajarena. Un barcelonés de pro que siempre huele a «Monocle» de Comme des Garçons, un perfume que sólo se encuentra en el barcelonés Paseo de Gracia, y cuyo ático dúplex parece que no habitarán Marta Ortega y su marido. La Ciudad Condal acoge esta semana la pasarela Gaudí Novias del eterno Paco Flaqué, que dejó el testigo a su hijo Álex. Gaudí murió por culpa del Tripartito. Lo recordaban ante Alberto Días, rejuvenecido con los éxitos plenamente maduros de Alicia Sánchez Camacho. Esta líder del PP no sólo dará que hablar nacionalmente: también vive en la casa tailandesa de la Baronesa Thyssen cuando, como ayer, viene a Madrid. Helena Roskonik sorprendió con su «samarreta» casi desenvuelta frente al encorbatamiento de algunos. Hilario López Millán no les quitó ojo. A primeros de mes Canal Sur le realizará un homenaje por sus cinco años como embajador de la copla en el programa que presenta Eva Fernández. También estaban Juana Ortega, Nuria Martín, Llanos de Luna y el alcalde Trías, que conoce el valor de estos salones impulsados por Flaqué and family con pericia única.

El desfile de Rosa Clará –elegantísimo, superfino y estilizador– marcó época. Exalta el refinamiento y de ahí la ausencia de velos de encaje «que sólo disimulan la mala confección», comentó la diseñadora. Lo suyo es artesanía, casi Alta Costura. Fue muy aplaudida por la primera fila, compuesta por Óscar Higares, Sonsoles Suárez, que dará el «sí, quiero» en Madrid el próximo 19, y Romina Belluscio, batidora de récords insólitos: en una hora logró cabrear a toda la Prensa rosa con sus evasivas sobre el aplazamiento de su boda, desde «Semana», a «Diez Minutos», pasando por los diferentes diarios. Parece que se guarda para una buena exclusiva. Ella y Guti hacen como Julio José en eso de romper y volver, un montaje de nunca acabar. Prepotente al aire de Cristina Fernández Kirchner –debe darlo la tierra tucumana desde sus alturas–. «Son asuntos familiares, quiero estar rodeada de toda mi familia y parece imposible», explicó en «Espejo Público», programa en el que la daban por desaparecida con su batalla amorosa. Me recuerda a uno de los personajes de la «La que se avecina» que lucha por «el sueño español». La serie está de moda entre menores de quince, los hijos de mis amigas se pirran, como la «jet set» por Dolly Fontana, la relaciones públicas del hotel «Mandarín Oriental» de María Reig. Fue íntima de Tita y amadrinó a Borja con Gómez Acebo, aunque tomó partido por el heredero y la baronesa la eliminó. Me enteré, contumaz, al investigar el sexo de este ángel bosnio que aparentó pecho gracias al traje. Respecto a la ropa interior, utiliza «un boxer que no es braga ni slip», me aseguran quienes lo vieron en paños menores. Hay quien piensa que ocasionó el desmayo de María Freixas, pero fue por otros motivos que acaso descubriré otro día