Muere arrollado en la parada del autobús

Mediodía trágico el que se vivió ayer en la A-2. Un hombre de 35 años falleció tras ser arrollado por un vehículo mientras se encontraba aguardando la llegada del autobús en una marquesina en el kilómetro 6 de la A-2, a la altura de la calle Josefa Valcárcel, en sentido entrada a Madrid.

La Guardia Civil rastreó la zona durante toda la tarde de ayer para recoger detalles sobre las circunstancias del accidente
La Guardia Civil rastreó la zona durante toda la tarde de ayer para recoger detalles sobre las circunstancias del accidente

El accidente se produjo sobre las dos de la tarde, cuando una conductora de 50 años, que dirigía un turismo de color blanco, perdió el control, se salió de la vía y colisionó contra la marquesina de una parada de autobús –donde para la línea 115 de la EMT y autobuses interurbanos–, contra un árbol y parte de la valla protectora desplazándose entre diez y quince metros. Por el momento, se desconocen las causas por las que la conductora perdió el control, y están siendo investigadas por la Guardia Civil de Tráfico.

Además del fallecido, en la parada de autobús había más personas que no se vieron afectadas por el siniestro pero que comentaban impactadas el suceso y no daban crédito a la rapidez con la que sucedieron los hechos.

Cuando los sanitarios del Samur llegaron al lugar del accidente comprobaron que el joven presentaba múltiples traumatismos por todo el cuerpo y que, como consecuencia del fuerte impacto, había muerto en el acto, sin posibilidad de reanimación. Los operarios del Samur tuvieron que atender a la mujer que conducía el turismo, que sufrió un traumatismo craneal y facial y fue trasladada al hospital de La Paz en principio sin revestir gravedad.

Durante la tarde de ayer varias patrullas de la Guardia Civil y la Policía científica se dedicaron a tomar huellas y recabar datos sobre el suceso acontecido sin que, de momento, hayan trascendido las causas que provocaron el terrible siniestro, aunque pudieron asegurar que no se encontraron signos de frenada sobre la carretera.

Muchos de los testigos comentaban que el desastre pudo ser mayor ya que cinco minutos antes de que el vehículo se estrellara contra la marquesina, el autobús había pasado por la parada y se había llevado a todas las personas que esperaban allí.