Rajoy cierra su programa de gobierno ante un adelanto electoral

Mariano Rajoy tendrá listo un primer programa electoral en septiembre –en paralelo a la convención que celebrará a la vuelta del verano– para estar preparado por si hubiera adelanto de las generales.

Rajoy junto a Fernanda Rudi y José Ángel Biel, ayer, en Madrid
Rajoy junto a Fernanda Rudi y José Ángel Biel, ayer, en Madrid

Génova aprovechará julio para acabar de engrasar su maquinaria electoral frente a cualquier calendario que el PSOE y José Luis Rodríguez Zapatero consideren oportuno ejecutar a partir de septiembre. De la dirección de la campaña se encargará una vez más Ana Mato, la vicesecretaria de Organización, y el próximo lunes aprobarán el comité de campaña. El programa ya está en marcha y, de hecho, la primera reunión formal del equipo encargado de elaborarlo, como ya adelantó este periódico, se produjo el 27 de junio.
Rajoy ha implicado en la definición de sus compromisos electorales al partido, a los grupos parlamentarios, a FAES y a expertos de la sociedad civil. Génova incluso habilitará una página web para que los ciudadanos hagan sus aportaciones. Todos tienen de plazo hasta el 20 de julio para remitir a la dirección nacional sus propuestas, que tienen que ajustarse a un mismo modelo: un diagnóstico de la situación, los objetivos de futuro y las medidas y reformas para conseguirlos. Rajoy quiere tener listo un primer borrador a finales de este mes, y que éste se transforme ya en un documento concreto en septiembre, susceptible de seguir siendo actualizado hasta que se celebren las elecciones generales.
En total han constituido 33 comisiones temáticas, bajo la tutela de una comisión nacional que se reúne una vez a la semana y en la que participan, entre otros, Cristóbal Montoro, Ana Pastor, Jorge Moragas, José Manuel Moreno, Juan Carlos Vera, Federico Trillo y José Antonio Bermúdez de Castro. Además de los secretarios nacionales: José María Lasalle, Juan José Matarí, Álvaro Nadal, Gonzalo Robles y Rafael Rodríguez Ponga. A este equipo también se suman los secretarios generales de los grupos parlamentarios, José Luis Ayllón, en el Congreso; y Antolín Sanz, en el Senado. Y el secretario general de FAES, Jaime García-Legaz. Los trabajos se centran en seis ejes electorales: el empleo y la competitividad; la educación; la reforma del sector público; la situación institucional y la regeneración política; el Estado del Bienestar y la política exterior.
Ésta es la teoría que se ejecutará de aquí a principios de agosto, aunque en la práctica la música programática está ya afinada y en buena parte, como ha ocurrido en anteriores citas electorales, sale de FAES.
Para la precampaña y campaña Rajoy se reservará un paquete de propuestas estrella, en clave, sobre todo, económica. Pero en líneas generales en el programa electoral del PPno cabe esperar grandes sorpresas sobre la plasmación parlamentaria de su alternativa y con respecto a las políticas que están aplicando sus gobiernos autonómicos. Rajoy se presentará a las elecciones con un plan de recorte del gasto corriente, con ajustes para altos cargos de la administración, con un paquete de reformas (empleo, educación...), con incentivos fiscales y con nuevas ayudas a la familia. El sacrificio lo circunscribirá a la Administración pública, con el argumento de que residenciándolo ahí se podrá superar la crisis, igual que ocurrió en el 96.
Dentro de esta estrategia de ir atando cabos con vistas a las elecciones generales, la dirección popular también está echando los cebos necesarios para poder contar con el apoyo postelectoral de nacionalistas, como CiU, y de otras minorías. Eso implica un trabajo en la sombra y, al mismo tiempo, cuidar al máximo los posicionamientos públicos. Ayer, Rajoy se reunió con el líder del Partido Aragonés (PAR), José Ángel Biel, con el que Luisa Fernanda Rudi gobernará en alianza en Aragón. Rajoy prometió que esta tierra ganará peso en España.

«Rubalcaba se irá el sábado»
Mariano Rajoy cree que Alfredo Pérez Rubalcaba podría abandonar sus responsabilidades en el Gobierno este fin de semana, coincidiendo con su proclamación oficial como candidato del PSOE a la Presidencia. De esa sospecha, y de su nueva condición como candidato, nace la decisión de la dirección popular de elevar la presión sobre Rubalcaba y de convertirle ya en el centro de la diana de toda su política de oposición, dentro y fuera del Parlamento. Para el líder popular, la dimisión de Pérez Rubalcaba en sus responsabilidades en el Gabinete de Zapatero es algo «obligado» una vez que ya ejerza formalmente como candidato socialista a las próximas elecciones generales.