Un Maserati el castigo de Francisco

El cantante deberá pagar 6.000 euros para evitar la cárcel

Un Maserati, el castigo de Francisco
Un Maserati, el castigo de Francisco

El jueves, el cantante Francisco González Sarria se apeaba del escenario para acudir a los juzgados. Debía convencer a los magistrados si quería evitar que decretasen su ingreso en prisión de forma provisional, al no haberse presentado en julio a la vista en la que se le juzgaba por presunta estafa. Francisco alegó que sufría agorafobia, pero, según pudieron saber en septiembre los jueces, el cantante participó cinco días después de la vista en un programa televisivo. Ayer, la Audiencia Provincial de Alicante decidió que, de no abonar 6.000 euros en un plazo de diez días, Francisco pasaría a prisión provisional.

Está imputado por el supuesto impago de un vehículo de alta gama de la marca Maserati, cuya compra se realizó en 2004 por 80.000 euros. La vista oral estaba prevista para el 5 de julio, pero su abogada presentó el día anterior un informe psicológico que certificaba que Francisco sufría un «trastorno de angustia con agorafobia». Por ese motivo, y según detallaba el documento, evitaba «salir de la casa solo o ir a lugares con mucha gente» y estaría recibiendo tratamiento psicológico desde que sufrió el primer ataque de ansiedad durante una actuación a finales de mayo. Así, los magistrados decidieron aplazar el juicio al día 16 de enero de 2013, pero al enterarse de la presencia del cantante en el programa musical de Antena 3 «Dando la nota», le emplazaron a presentarse el jueves a una vista previa .

Miedo al miedo
El acusado aseguró que está en «total disposición» de colaborar con la Justicia y que no tiene intención de fugarse. Los letrados debían decidir entonces si decretaban prisión provisional para el cantante y, tras haber considerado que «tiene medios suficientes para eludir su presencia en las actuaciones que deba realizar ante el tribunal» –como salir del país aprovechando su profesión, según la acusación particular–, han resuelto tomar tal medida.

Según el doctor Luis Rivera, psicólogo y autor del libro «Crisis emocionales», «esos cinco días entre el ataque de pánico que sufrió en mayo y su aparición en ‘‘Dando la nota'' indican una respuesta extraordinariamente rápida, pero posible», explica. «De hecho, me gustaría felicitar a las personas que le han tratado», apostilla. «Es muy frecuente que la agorafobia aparezca combinada con este tipo de ataques. El paciente relaciona el contexto desencadenante –en este caso, una actuación– con la crisis de ansiedad y teme que le vuelva a pasar. Acaba teniendo miedo al miedo», expone Rivera.

El origen del caso al que se enfrenta por presunta estafa se remonta a 2004, cuando adquirió un Maserati por valor de 80.000 euros a pagar en seis meses. El artista nunca desembolsó el dinero, pero llegó a un acuerdo en septiembre de 2006 según el cual debía abonar 88.400 en un año. Esta prórroga finalizó sin que desembolsara la cantidad acordada y, además, vendió el coche a una tercera persona.

Francisco se enfrenta a 3 años y 6 meses de prisión, a una multa diaria de 12 euros durante un año y a una indemnización de 88.400 a beneficio de Ballester. Según el fiscal, «actuó con ánimo de lucro y aparentando una solvencia de la que carecía». Deberá abonar 6.000 euros para evitar pisar la cárcel, cantidad que, aseguró ayer su abogada, pagará.

Curado en tiempo récord
La abogada del artista aseguró ayer que su cliente no se encontraba «en condiciones» de desplazarse desde Paterna hasta Alicante, pese a que sí pudo participar días después en «otros actos públicos». «Da risa que se piense que Francisco vaya a eludir la acción de la Justicia», afirmó. Al parecer, el cantante tenía pensado invertir el dinero de unas comisiones conseguidas en unos apartamentos que iban a construirse en Altea, pero esa suma nunca llegó y no pudo afrontar el pago de su Maserati.