El definitivo por Alfredo Perdiguero

La Razón
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Hemos culminado en la Cañada Real meses de investigación policial para desarticular a la organización que controlaba el mayor punto de venta de droga de Madrid, controlado por los patriarcas del clan familiar de «Los Gordos». Éstos seguían el mismo patrón que la mayoría de clanes (hace unos días el de «Los Fernández») que se dedican a la venta de drogas: etnia gitana, tatuajes, buen comer, mejores coches y devoción por el oro.

Eran los más violentos y mejor armados, amenazando incluso al resto de clanes para demostrar su superioridad. Abrían las 24 horas y pagaban con droga a los que trabajaban para ellos dando «el agua» (avisar de cualquier movimiento raro o policial). Sus casas eran auténticos «búnkers», casas blindadas que retrasan nuestro acceso para deshacerse de las pruebas. Pero en esta ocasión les ha salido mal. Es el tercer golpe que damos al mismo clan en año y medio, con la diferencia de que en esta ocasión también se les imputa un delito de crimen organizado, lo que ha hecho que 17 de los detenidos ya estén en prisión provisional. Nosotros hacemos el trabajo y bien: en el último año y medio hemos realizado 26 operaciones con 149 detenidos. Ahora les toca a los jueces. Que apliquen la Ley como deben y que hagan que este tipo de gente que vende droga –ellos no la consumen porque engancha– se pudra en la cárcel.
 

Alfredo Perdiguero
Secretario general del sindicato policial SIPE