El logo de Google se esconde tras la tumba de Tutankamón

La página del buscador de Google se traslada al antiguo Egipto para homenajear al arqueólogo y egiptólogo Howard Carter en el 138 aniversario de su nacimiento.

La tumba de Tutankamón, descubierta en el conocido Valle de los Reyes de Egipto, invade la página principal del buscador más famoso de Internet junto con otros hallazgos de Carter. Pero en esta ocasión lo que Carter ha de encontrar, más que las reliquias de los faraones, es el logotipo de Google.

Los 'doodles' de Google se han convertido en una marca característica del equipo de Mountain View. La originalidad con la que la compañía celebra grandes acontecimientos o recuerda a magníficos personajes de la historia ha hecho que cada día los usuarios abran la página del buscador con la ilusión de encontrarse una de estas grandes ilustraciones.

Este miércoles la grandiosidad del antiguo Egipto ocupa la página principal de Google, gracias a los descubrimientos que en 1922 hizo el arqueólogo y egiptólogo británico Howard Carter. Carter fue quien descubrió la primera tumba de un faraón egipcio intacta, la tumba del rey Tutankamón, en el Valle de los Reyes frente a Luxor (Egipto) y en homenaje a su 138 cumpleaños, Google ha decidido trasladar esas piezas históricas a la página de su buscador.

Pero en esta ocasión lo que Carter, quien aparece también en el 'doodle', tiene que descubrir no son los tesoros del antiguo Egipto sino dónde se encuentra el logotipo de Google. Camuflado entre la tumba del rey Tutankamón, esfinges y reliquias del Valle de los Reyes, se puede apreciar el logotipo de la compañía.

Este célebre arqueólogo y egiptólogo inglés comenzó aprendiendo el oficio de su padre, la pintura. Sin embargo, una sociedad de egiptología inglesa supo apreciar el talento de sus obras y le propuso marcharse a Egipto a los 17 años. Este país le hará cambiar de profesión y sobre todo convertirse en uno de los personajes más importantes de la historia.

Una vez en Egipto, Carter aprende a excavar y restaurar los monumentos, convirtiéndose finalmente en inspector de Antig~edades. En 1908, el noble lord Carnarvon, aficionado a la arqueología, le contrata para excavar en Tebas y, más tarde, en el Valle de los Reyes.
En noviembre de 1922, tras largos años de excavaciones y búsquedas, Howard Carter descubre la tumba del rey Tutankamón. Esta tumba se encontró casi intacta y era la mejor conservada de todo el Valle de los Reyes.

Tras uno de los descubrimientos más importantes de la historia, Carter quiso ofrecer nuevas aportaciones al mundo de la arqueología. En 1931 anunció su intención de buscar en Asia Menor la tumba de Alejandro Magno, pero no llegó a llevar a cabo el proyecto. Por sus hallazgos le fue otorgado el doctorado honoris causa en Ciencias por la Universidad de Yale y fue miembro de honor de la Real Academia de la Historia.

Tras catalogar los numerosos hallazgos, Carter se retiró de la arqueología, convirtiéndose en asesor de coleccionistas y museos, como los de Cleveland o Detroit (EE.UU.). Murió el 2 de marzo de 1939 a los 65 años.