Los piratas del Alakrana: «Nosotros también estábamos secuestrados»

Los dos presuntos piratas somalíes acusados del secuestro del «Alakrana» negaron ayer la mayor. Lejos de participar en el secuestro de los 36 tripulantes del pesquero español –declararon sin pestañear ante el tribunal que les juzga– se consideran unas «víctimas» más

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Tanto Cabdullahi Cabduwily, «Abdu Willy», como Raageggesey Adji Haman aseguraron que fueron capturados a la fuerza por los asaltantes del «Alakrana» mientras faenaban y que sólo pasaron 24 horas a bordo del buque español. Sin embargo, como sucedió en la primera jornada de la vista oral con uno de los tripulantes, el patrón del atunero, Ricardo Blach, reconoció ayer a ambos como parte del grupo de trece secuestradores que les abordó el 2 de octubre de 2009 en aguas del océano Índico.

Era la primera vez que se escuchaba a los acusados desde que, por orden del juez Baltasar Garzón, fueron trasladados a España el 12 de octubre de ese año tras ser apresados por la tripulación de la fragata «Canarias» cuando abandonaban el pesquero.

«Abdu Willy» –que se enfrenta, igual que su compañero, a 220 años de cárcel por 36 delitos de detención ilegal– abrió el fuego. A preguntas de la presidenta del tribunal, Ángela Murillo, dijo tener 18 años a tenor de las cuentas de sus padres, pues desconoce a ciencia cierta en qué año nació. Para empezar, negó que participara en el secuestro. «Yo también fui secuestrado por las personas que tenían secuestrado el "Alakrana"», respondió al fiscal Jesús Alonso. Como después corroboraría su compañero, afirmó que fueron incorporados contra su voluntad a la fuerza asaltante. «Estábamos recogiendo una red cuando nos taparon los ojos y nos obligaron a ir con ellos».

«Ni siquiera me di cuenta de cómo llegaron. Nos obligaron a levantar las manos, nos ataron y nos hicieron bajar de la barca», añadió después Raageggesey. Luego les dieron armas, «pero estaban descargadas».

«No amenazamos a nadie»
Gaizka Iturbe, engrasador del «Alakrana», declaró el pasado viernes que los dos presuntos piratas le amenazaron e incluso Raageggesey le propinó un culatazo en un costado. «Abdu Willy» fue tajante: «No amenazamos a nadie. ¿Cómo podía amenazar a alguien si yo también tenía miedo». «Si no les obedecías, te podían pegar o matar», añadió después. Preguntado por el fiscal Alonso, Raageggesey negó igualmente que agrediera al marinero. «Nunca he visto a ese hombre. Nunca le agredí. Dios sabe que digo la verdad», contestó. «Cuando los piratas consiguieron su objetivo –explicó «Abdu Willy»– nos tiraron como si fuésemos basura».

El patrón del «Alakrana» señaló sin dudar a Raageggesey como uno de los captores. «Parece que le estoy viendo», afirmó. Blach fue muy sincero cuando rememoró el momento en el que se enteró de que la fragata «Canarias» había detenido a los dos supuestos piratas ahora sentados en el banquillo. «Pues la habéis cagado», espetó a los militares, informa Efe. Esa noche, recordó, «fue terrible» y temieron que la represalia les costara cara. «Estaban todos drogados hasta las narices».


¿Progresos con el español?
El abogado de los dos presuntos piratas, Andreas Chalaris, jura y perjura que sus clientes ya son capaces de hablar en castellano y que lo entienden todo, pero lo cierto es que, ayer, por lo que se jugaban, ninguno de los dos declaró en español en el juicio. Ambos precisaron de una intérprete que traducía sus palabras del somalí a la lengua de Cervantes. En su primera comparecencia pública, ambos vistieron un polo de rayas marineras. Raageggesey se mostró mucho más gesticulante que el joven «Abdu Willy», a quien la presidenta del tribunal le rogó que se incorporara, a la vista de su afición a repantingarse en el asiento durante la declaración.