Nacido para competir y ganar

Un Peugeot RCZ de serie venció en las 24 Horas de Nurburgring 

Nacido para competir y ganar
Nacido para competir y ganar

En pocas ocasiones un periodista tiene oportunidad de apretarse los cinturones en un coche de carreras para poder sentir las mismas sensaciones que los pilotos de la alta competición. Peugeot nos dio esta oportunidad al poder realizar una prueba en el circuito del Jarama del RCZ 200, realizado con ocasión de bicentenario de la marca francesa. Solidez mecánicaUn coche prácticamente de serie con el cual un equipo de aficionados, compuesto por técnicos de la empresa francesa, ha conseguido recientemente un doblete en la exigente carrera de las 24 Horas de Nurburgring, una pista especialmente dificil. Éxito que habla de la solidez mecánica del coupé 2+2 de la casa del león.El reto de meter un coche de serie en esta exigente competición era apasionante. Hace dos siglos Peugeot iniciaba su vida como empresa, aunque entonces comenzó fabricando molinillos de café. Posteriormente evolucionó hacia otros utensilios, pasó después a bicicletas y hoy en día el grupo PSA se cuenta entre los más importantes del mundo de la automoción. Para celebrarlo, se tomó un RCZ de serie con una únca modificación. Se introdujo un turbo que elevó la potencia hasta los 200 caballos, además de las normales medidas de seguridad. Pero frenos, cambio, suspensiones... se mantuvieron de serie. Es un coche fácil de conducir, con una estabilidad excepcional que permite un paso por curva rapidísimo casi sin esfuerzo. En el tortuoso Jarama, el cambio resultaba un poco corto en segunda y demasiado largo en tercera. Pero aún así las sensaciones de aceleración y velocidad eran las de un verdadero coche de competición para disfrutar en cualquier trazado y, terminada la prueba, volver conduciendo hasta casa. Las mismas sensaciones que da el RCZ que está en las tiendas.