Berlusconi gana en el Parlamento los apoyos que pierde en la calle

En una Italia que ha demostrado en las dos últimas citas con las urnas su hartazgo de Silvio Berlusconi, éste trata de demostrar que todavía tiene capacidad para apurar los dos años que quedan de legislatura.

Berlusconi, ayer tras dirigirse al pleno del Senado italiano para explicar los recientes cambios en su Gobierno
Berlusconi, ayer tras dirigirse al pleno del Senado italiano para explicar los recientes cambios en su Gobierno

Ayer, el primer ministro se dio una pequeña alegría parlamentaria: el decreto con un paquete de medidas para impulsar el desarrollo económico presentado por el Gobierno fue aprobado en la Cámara de los Diputados. Lo hizo además con un cierto margen de votos, lo que lanzó un mensaje claro a la oposición, que coquetea con la idea de presentar una moción de censura: Berlusconi puede haber perdido el apoyo de la calle, pero todavía cuenta con el sostén mayoritario del Parlamento.

Tras verificar que cuenta con el respaldo de los diputados, al primer ministro le tocó comparecer en el Senado para explicar los cambios en el Gobierno de los últimos meses. Han salido los fieles a su antiguo aliado, Gianfranco Fini, y han entrado algunos de los parlamentarios tránsfugas que han sostenido al Ejecutivo con su voto. «Estoy seguro de que el Gobierno saldrá reforzado de esta situación. Las peticiones de dimisión son un mero ejercicio de propaganda, nadie será capaz nunca de dividirnos de la Liga Norte», aseguró el mandatario.

Esa unión con la formación liderada por Umberto Bossi, sin embargo, no parecía tan indisoluble este fin de semana, cuando éste bramó contra Berlusconi durante la fiesta anual de la Liga. Lo hizo, eso sí, con la boca pequeña. Bossi es consciente de que, si provoca la caída del Ejecutivo y la convocatoria de elecciones, será la izquierda la que se alce con la victoria.

Tras las acusaciones mutuas, la Liga Norte y el partido del primer ministro han llegado a un acuerdo que permite la supervivencia del Gobierno. Así, se crearán algunas delegaciones ministeriales en el norte del país. Es una solución de compromiso que no contenta del todo a nadie, pues Bossi había exigido el traslado completo de varios ministerios.