Entregan a 700 menores a sus padres en tres años por consumo de drogas

La Policía ha denunciado este año a 130 adolescentes por tomar alcohol

Uno de cada cinco menores admite fumar cannabis, según las últimas encuestas realizadas
Uno de cada cinco menores admite fumar cannabis, según las últimas encuestas realizadas

BARCELONA– La Guardia Urbana y los Mossos d'Esquadra han entregado 717 menores a sus padres desde 2008 por consumir alcohol y sustancias estupefacientes, como fruto del dispositivo «Cel Obert» de vigilancia de parques del distrito del Eixample, anunciaron ayer ambas policías.
Desde el inicio de la operación se han impuesto 1.428 denuncias por consumo o posesión de estupefacientes –286 a menores– y 627 por ingerir alcohol –55 a menores–, lo que significa que un 16,6 por ciento del total de las realizadas fueron a jóvenes de menos de 18 años.
En lo que va de año se han hecho inspecciones en 340 parques y plazas que han derivado en 192 denuncias por consumo o posesión de droga y 130 por consumo de alcohol.

Evolución irregular
La evolución del nombre de denuncias ha sido irregular desde el inicio del operativo, pasando de 355 denuncias iniciales el 2008 al máximo de 575 el 2009, para bajar a 491 el año pasado y apuntar a otra reducción este 2011, con 333 denuncias por ahora.
El operativo persigue proteger a los menores a base de inspecciones en los parques y zonas verdes de la zona para alejarles de posibles situaciones de riesgo de consumo de alcohol y drogas, así como de vulnerabilidad ante mayores de edad. Además, se sancionan infracciones por conductas como molestar a los vecinos, el uso de motocicletas en zonas no permitidas, posesión de armas prohibidas y pasear perros peligrosos sin atender a la normativa, entre otras.
Como fruto de estas acciones, los agentes entregan los menores a sus padres o responsables para que conozcan de cerca y sean conscientes de la situación. Las inspecciones se realizan de forma aleatoria, y a veces responden a avisos de vecinos.