El constructor del «caso Brugal» pagó la reforma del piso al portavoz del PSPV

Si el portavoz socialista en Las Cortes valencianas, Ángel Luna, se tuviera que aplicar la misma vara de medir la decencia política que todas las semanas le exige a Camps en la sesiones de control al presidente de la Generalitat, es probable que tuviera que dejar el escaño y hasta el partido.

Precedentes tiene en la mismísima persona de su mentor para su retorno político, Joan Ignasi Pla, quien tuvo que dejar la secretaría del partido por una bancada de cocina, al parecer «adelantada» por otro constructor.

Según la ficha de tráfico, Ángel Luna consta como propietario de un coche marca Audi A6, que anteriormente perteneció a Enrique Ortiz. En 1999 el coche aparece a nombre del empresario alicantino implicado en el caso Brugal, y tres años más tarde ya figura a nombre de Ángel Luna. Concretamente en 2009, este lujoso vehículo pasó a manos del hijo de Ángel Luna.

El propio Luna señaló ayer en conferencia de prensa convocada a tal efecto, que «adquirió el coche de marca Audi que la empresa de Ortiz puso a su disposición durante el tiempo que trabajó para él, al finalizar su relación laboral, por la fórmula del "leasing"». Al haber abandonado Luna voluntariamente la empresa de Ortiz, es poco probable que el portavoz socialista recibiera algún tipo de finiquito que pudiera dar a dicho coche la forma de pago en especie.

Además del lujoso coche, Ángel Luna también contó con Enrique Ortiz para realizar una pequeña reforma en su vivienda, valorada en 698.600 de las antiguas pesetas, respecto a la mano de obra, y una cantidad igual o superior de la partida de materiales, según «El Mundo».
Luna explicó que para dicha obra recurrió «a los amigos» y entre ellos citó a Conrado Albaladejo, propietario de una empresa de parquet, actualmente fallecido, por lo que no podrá certificar si Luna pagó o no dicha reforma.
También citó a la ex teniente de alcalde, María Dolores Marcos, cuyo marido le instaló el aire acondicionado.

Este periódico pudo comprobar de boca del propio albañil que hizo la reforma en casa de Luna, que dicho encargo se lo pagó Enrique Ortiz, tanto el importe final, como el adelanto de 300.000 pesetas. El albañil no pudo confirmar si más tarde, Luna liquidó la deuda con Ortiz.
Luna mostró ayer su satisfacción de que «el PP, después de largo tiempo investigándole, sólo ha podido sacar eso», y advirtió a los «populares» de que «han pinchado en hueso y no me van a hacer callar en mi lucha contra la corrupción».

El socialista explicó que hace trece años que realizó la reforma y que por lo tanto no puede recordar si pagó directamente los trabajos o si lo hizo «indirectamente», pero que de un modo u otro pagó «hasta la última peseta».
Luna acusó al PP de tratar de amedrentar por preguntar cómo se utiliza el dinero público.


Facturas fraccionadas
Tal y como denunció en su día Camps en Las Cortes valencianas, y luego ha reiterado en diversas ocasiones el PP, Ángel Luna, durante su etapa como alcalde de Alicante entre los años 1991 y 1994, acostumbraba a fraccionar los pagos para disminuir las cuantías y evitar que muchas contrataciones salieran a concurso púbico. Entre éstas destacan el pago de la madera para la plaza de toros, o el mantenimiento de las zonas ajardinadas de los colegios públicos de Alicante en su mandato.


Las denuncias

 1991-1994

El hoy portavoz del PSPV en Les Corts Valencianes fue antes alcalde de Alicante durante los años 1991 y 1994. Durante su mandato y según fuentes próximas al PP, la empresa de Enrique Ortiz para la que después trabajó, resultó adjudicataria de 72 contratos por un volumen económico de 1.186 millones de pesetas. Además, durante la época en que Luna dirigió la alcaldía de la capital alicantina, era muy frecuente que se fraccionaran los contratos para no tener que sacarlos a concurso público y poder adjudicarlos «a dedo». Práctica que, años más tarde, el portavoz socialista denunció constantemente en Les Corts censurando estas actuaciones cuando eran realizadas por la Generalitat Valenciana.

 1999-2003

Desde 1999 y durante tres años y medio, Ángel Luna trabajó directamente para Enrique Ortiz como abogado de su empresa. Durante estos años, la relación entre el abogado y el empresario fue estrecha y éste le llegó a poner incluso un coche de empresa, un Audi A6, para sus desplazamientos. Este coche pasó a ser propiedad de Ángel Luna tras concluir su relación laboral con el empresario alicantino. Más tarde, Ángel Luna le dio el lujoso vehículo a su hijo. Luna aseguró haberle pagado el coche al empresario.

 2007

Ángel Luna volvió a la política de la mano del entonces secretario general del PSPV, Joan Ignasi Pla. Tras la inesperada dimisión de éste al saberse que un constructor había pagado una reforma en la cocina de su casa, Ángel Luna asume la portavocía del grupo en Les Corts y centra toda su oposición política en pedir la dimisión del presidente Camps por el caso Gürtel. Las acusaciones de corrupción su constantes y se intensifican cuando estalla el caso Brugal en el que está implicado el empresario para el que él trabajó como abogado.