El presidente Calderón encadena una nueva victoria contra el narco

Ignacio Coronel, uno de los capos responsables de la guerra que asola México, no se dejó coger vivo por el Ejército.

Fotografía de archivo sin fechar de Ignacio "Nacho"Coronel, uno de los máximos capos del cártel del Sinaloa quien presuntamente murió en un enfrentamiento con el Ejército mexicano en el estado de Jalisco, oeste de México
Fotografía de archivo sin fechar de Ignacio "Nacho"Coronel, uno de los máximos capos del cártel del Sinaloa quien presuntamente murió en un enfrentamiento con el Ejército mexicano en el estado de Jalisco, oeste de México

Ignacio «Nacho» Coronel, muerto en la madrugada del viernes cuando resistió a sangre y fuego a una unidad especial del Ejército mexicano, era una de las cabezas del cártel de Sinaloa, la organización narcotraficante más poderosa de México, a la que se incorporó después de más de dos décadas de actividad criminal como lugarteniente en el cártel de Juárez.«Nacho» Coronel, de 55 años, era el tercero en el escalafón de la banda, después de «El Chapo» Guzmán y de Ismael «Mayo» Zambada.Según la ficha en poder del FBI, Coronel nació en 1954 en Veracruz, aunque las autoridades mexicanas señalan que es originario del municipio de Canelas, Durango, estado vecino de Sinaloa, cuna de los principales capos mexicanos. En la actualidad, «Nacho» dominaba en los estados de Jalisco (donde halló la muerte), Colima, Nayarit y parte de Michoacán, en el litoral del Pacífico. La Fiscalía mexicana había puesto un precio a su cabeza de 30 millones de pesos (unos 2,3 millones de dólares), mientras que el FBI ofrecía una recompensa de cinco millones.El capo mantenía una guerra a muerte con sus antiguos socios, los hermanos Beltrán Leyva, quienes asesinaron a su hijo, Alejandro Coronel, de 16 años.En respuesta, sicarios de «Nacho» secuestraron a la esposa de Héctor Beltrán Leyva, pero la liberaron con un mensaje: «Te la entrego sana y salva para que veas y aprendas que para nosotros la familia es sagrada».En los últimos meses había corrido por México la versión de la captura de Coronel y de que en represalia el cártel había secuestrado al ex candidato presidencial Diego Fernández de Cevallos, versión que no fue confirmada por las autoridades. De todas formas, su muerte representa un duro golpe al poderoso cártel de drogas de Sinaloa y un éxito indudable para el Gobierno de Calderón, similar al conseguido con la «baja» de Arturo Beltrán Leyva, en diciembre pasado.Los Leyva, el grupo de Sinaloa, el cártel del Golfo y los «Zetas» son las principales organizaciones criminales responsables de la ola de violencia que azota a México desde diciembre de 2006, cuando Felipe Calderón asumió la presidencia y declaró la guerra a los cárteles.A estas muertes se suma la captura en enero pasado de Teodoro García Simental, alias «el Teo», al que se le atribuye la responsabilidad de cientos de asesinatos en el norte de México. Los cárteles emplean a medio millón de personas, de las cuales unas 300.000 se dedican al cultivo de marihuana y amapola; unas 160.000, al transporte y comercialización de la droga, y los restantes 40.000 son sicarios.Principales capos muertos o detenidos desde 2008- José Antonio Medina. El llamado «rey de la heroína» fue detenido por la Policía el 25 de marzo de 2010.- Teodoro García Simental. El jefe de sicarios del cártel de Tijuana fue capturado en un lujoso chalé de La Paz, capital de Baja California, el 12 de enero de 2010.- Arturo Beltrán Leivacias. Hasta ahora,la muerte del «Jefe de Jefes» era el mayor golpe sufrido por el narco. Murió el 16 de diciembre de 2009 en un enfrentamiento con el Ejército. - Vicente Carrillo Leyva. Hijo del legendario Amado Carrillo Fuentes, llamado el «rey de los cielos», y jefe del cártel de Juárez, fue detenido el 2 de abril de 2009 en Ciudad de México.- Afredo Beltrán Leyva. Su detención, el 21 de enero de 2008, dio comienzo a la guerra entre el cártel de los Leyvas y el de Sinaloa, mandado por el hoy prófugo Joaquín «el Chapo» Guzmán.