Veinte años de Triunfos

Era el día, el momento y el lugar perfectos para celebrar veinte años de Triunfos. Anoche, la revista «Telva» celebró su vigésimo aniversario de sus premios «T» de moda en el lugar más «in» de la capita, el Palacio de Cibeles, que se vistió de gala para Hannibal Laguna, galardón al mejor diseñador internacional; Verónica Etro, por su trayectoria y evolución internacional, y Alber Elbaz. Al cerebro creativo de Lanvin se le reconoció como el mejor diseñador internacional.

Mar Flores (izda.), embarazada de cinco meses, Nieves Álvarez, con un diseño de Valli, y Paz Vega (dcha.), de Hannibal Laguna
Mar Flores (izda.), embarazada de cinco meses, Nieves Álvarez, con un diseño de Valli, y Paz Vega (dcha.), de Hannibal Laguna

Los tres se emocionaron ante la decoración, en plata y rojo, y los diez cubos que llenaron la sala de exposiciones del edificio. «En ellos se reflejan, por medio de numerosas fotografías, los veinte años de los premios», explican desde «Telva».

La cena comenzó a las 22:25, aunque, el plato fuerte se saboreó minutos antes, puntual, a las 21:50, llegó la Infanta Elena. La primogénita de los Reyes, que lució un diseño color coral de palabra de honor y volantes asimétricos, se abrigó con un mantón de manila verde agua. La Duquesa de Lugo no quiso desvelar el nombre del diseñador: «Es un homenaje a un querido amigo». Junto a ella, personalidades del mundo de la moda, la cultura y la política – María Dolores de Cospedal vistió un sencillo diseño negro– asistieron a la tradicional gala, que presentó Mar Flores, embarazada de cinco meses y con un diseño de Lorenzo Caprile, el mismo creador que escogió Nuria March. Los «flashes» no cesaron durante la hora y media que duró la afluencia de invitados, entre ellos, Paz Vega, que acompañada por su esposo, Orson Salazar, vistió de su amigo y premiado Hannibal Laguna, igual que su hermana Sara, Juncal Rivero y Dafne Fernández. Nieves Álvarez, una de las más elegantes, afirmó: «Hoy estreno vestido», un modelo azul y negro regalo de su amigo Giambattista Valli. Las creaciones de Carolina Herrera también pisaron la alfombra roja con modelos como Arancha del Sol y Juana Acosta. Los diseños «vintage» y las joyas antiguas se convirtieron en los protagonistas de la noche. Destacó el escogido por Alejandra Martos: «Es un Berhanyer de mi madre», comentó orgullosa ante las alabanzas de otros invitados. Acudió acompañada de su íntima Amelia Bono, con un traje negro de Juanjo Oliva.Las estrellas de la pequeña pantalla también se dejaron caer por el Palacio de Cibeles: Susana Grisso, de Calvin Klein; Mónica Carrillo, Christian Gálvez y Jorge Fernández, derrocharon simpatía y posaron en grupo en el «photocall». La presentadora Mariló Montero llegó minutos antes, con un diseño «nude», muy parecido al Versace que vistió el año pasado Penélope Cruz para recoger su Oscar.

A lo largo del segundo plato, llegó una de las sorpresas de la noche: la actuación de la Chattanooga Big Band, que interpretó en directo clásicos de los 60 y temas de hoy. Momentos antes, «Telva» recibió una felicitación muy especial. Marilyn, la ambición rubia, cantó su conocido «Happy birthday».

 

Pasión por la moda
Las damas estaban espléndidas. Pieles, lentejuelas y asimetrías, con predilección por el negro, realzaban la silueta femenina. Así, la alfombra roja parecía un desfile de Hannibal Laguna que triunfó entre las asistentes. Sin embargo, algunas jóvenes aguerridas se decantaron por modelos de Etro, que dejaba claro por qué su estampado competía directamente con los diseños de Emilio Pucci. Veronica Etro, la hija del fundador de la firma, es la creadora de la línea femenina: «No me esperaba este galardón. Se lo han dado a grandes diseñadores y nunca pensé que podría ser uno de ellos», explicó. Reconoce que no conocía a Laguna, aunque no dudó en elogiar la labor que Alber Elbaz realiza para Lanvin: «Es genial, sofisticado y sencillo», comentó. El director creativo de la casa francesa viste a las mujeres más elegantes del planeta.