EE UU crecerá el 27% este año y el paro caerá al 89%

La Reserva Federal (Fed) redujo ayer su previsión de crecimiento para EE UU hasta la horquilla de entre el 2,7% y el 2,9% para el presente ejercicio, cuatro décimas por debajo de las previsiones de hace sólo dos meses, cuando calculaba un incremento de entre el 3,1% y el 3,3%.

El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, insistió ayer en la debilidad del crecimiento de EE UU
El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, insistió ayer en la debilidad del crecimiento de EE UU

Para 2012, el organismo que preside Ben Bernanke calcula que el PIB norteamericano crecerá entre el 3,3% y el 3,7%. Al mismo tiempo, empeoró su previsión sobre la tasa de desempleo para este año y cree que se situará entre el 8,6% y el 8,9%, frente al rango de entre el 8,4% y 8,7% de la reunión anterior. En esta línea, modificó al alza su previsión para 2012, desde el 7,6%-7,9% hasta el 7,8%-8,2%.

El banco central de EE UU repitió ayer el discurso al que nos tiene acostumbrados en los últimos meses y destacó que el país está creciendo con menos fuerza de lo esperado. Después de dos días de reuniones, el organismo anunció que mantendrá los tipos de interés próximos a cero –entre el 0% y 0,25%– por un «periodo extenso» con el objetivo de estimular el consumo. La institución que preside Ben Bernanke señaló que completará el segundo plan de recompra de bonos («Quantitativa Easing 2» o «QE2») de 600.000 millones de dólares –420.000 millones de euros– a finales de este mes. La Fed no anunció ninguna medida de estímulo adicional, lo que cierra la puerta a un «QE3». La institución mantendrá sus reservas de deuda en los niveles actuales.

El banco central cree que los elevados precios del petróleo y el gas y la interrupción en las exportaciones japonesas son dos de las causas principales de la ralentización del crecimiento de EE UU, pero se mostró convencido de que son dos factores temporales. Una vez que estos dos problemas se subsanen, la economía norteamericana debería despegar. La Fed también mostró su preocupación por los problemas de deuda en la UE, y alertó del posible contagio entre los periféricos.