Moratinos dice adiós entre lágrimas y elogios a Zapatero

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, se despidió hoy de su Departamento entre lágrimas y con aplausos de sus compañeros a la hora de entregar la cartera ministerial a Trinidad Jiménez.

En un emotivo acto, Moratinos agradeció sinceramente la confianza del presidente del Gobierno y confesó que, pese a lo aparente, en estos seis años y medio ha sido él quién ha aprendido en cuestiones de Política Exterior del propio presidente.

El ya ex ministro dijo que Rodríguez Zapatero es el líder internacional con más "personalidad, visión, compromiso y capacidad creativa"con el que ha trabajado durante su trayectoria diplomática de más de veinte años. También tuvo emotivas palabras de agradecimiento para todo su equipo, en especial para el ex secretario de Estado de Exteriores, Ángel Lossada, que este jueves cumplió 49 años, y que sufrió un aneurisma cerebral hace meses que le dejó secuelas de las que se va recuperándo. Este gesto fue respondido con un sentido aplauso por los presentes.

Asimismo recordó a su anterior "número dos", Bernardino León, ex secretario de Estado de Exteriores y actual secretario general de la Presidencia, del que dijo que es el artífice de que España participe en el G-20. Detalles de agradecimiento que tuvo con escoltas, personal del 45 Grupo del Ejército del Aire y con protocolo por la "buena vida y buena gastronomía"que le han dado en el Ministerio, que dijo tener la "mejor cocina del Gobierno".

Las palabras cariñosas de un emocionado Moratinos se contagiaron incluso a varios de sus ex compañeros del Consejo de Ministros que estaban presentes. Junto al presidente del Senado y al vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, estaban los titulares de Defensa, Fomento, Educación, Ciencia, Industria, Cultura y los ex ministros Beatriz Corredor y Juan Fernando López Aguilar, con los que Moratinos se fundió en los más sentidos abrazos.

Dos objetivos sin cumplir
El ya ex ministro reconoció que se marcha con la frustración de no haber podido alcanzar dos grandes objetivos como la paz en Oriente Medio y la resolución del conflicto del Sahara Occidental. Si bien, tras reiterar que se va "satisfecho"del trabajo, destacó entre sus acciones haber resuelto todos los secuestros de ciudadanos españoles vividos en los últimos tiempos en especial el de los cooperantes catalanes.

Por su parte, en su primera intervención como ministra de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Jiménez marcó el "respeto y el diálogo"como los dos principales instrumentos de trabajo en las relaciones diplomáticas. La nueva jefa de la diplomacia española, tras alabar la figura y el trabajo de su antecesor, fijó como objetivo fundamental "reforzar"la presencia de España en la región de Asía Pacífico, sobre todo en el plano económico y con el fin último de contribuir a la salida de la actual crisis.

Además, al margen de las cuestiones multilaterales, apeló a la voluntad de que Exteriores tenga por fin "una sede digna y definitiva"y seguir avanzando en la creación de un servicio exterior "moderno y eficaz". La que fuera ministra de Sanidad asegura que regresa a Exteriores, donde ejerció durante casi dos años de secretaria de Estado para Iberoamérica, "llena de ilusión"y con "muchas ganas"por defender los intereses de España en el exterior.